El Gobierno uruguayo y Aeropuertos Uruguay anunciaron un fondo de hasta US$2,5 millones anuales para premiar a las aerolíneas que incrementen la llegada de turistas extranjeros. El esquema contempla unos US$20 por cada pasajero adicional y beneficios para las compañías que abran nuevas rutas internacionales.
Uruguay puso en marcha una nueva estrategia para fortalecer su conectividad aérea y atraer una mayor cantidad de turistas internacionales. El Gobierno de Yamandú Orsi, a través del Ministerio de Turismo, y Aeropuertos Uruguay anunciaron un régimen de incentivos económicos destinado a las aerolíneas que logren aumentar la cantidad de visitantes extranjeros transportados hacia el país. La medida busca utilizar la conectividad como una herramienta para impulsar el turismo y, con él, el crecimiento de la economía uruguaya.
El mecanismo contará con un fondo conjunto de hasta US$2,5 millones por año, financiado en partes iguales por el Gobierno uruguayo y Aeropuertos Uruguay. Los recursos estarán destinados a las compañías que operen vuelos internacionales regulares hacia el país y que consigan incrementar la cantidad de turistas extranjeros respecto del mismo período del año anterior. De esta manera, el incentivo estará directamente vinculado al crecimiento efectivo del flujo turístico.
Según explicó el ministro de Turismo, Pablo Menoni, las aerolíneas recibirán aproximadamente US$20 por cada pasajero extranjero adicional que transporten hacia Uruguay en comparación con el período anterior. El Gobierno considera que el mecanismo puede generar un incentivo concreto para que las empresas aumenten la comercialización de pasajes y amplíen la cantidad de visitantes internacionales que llegan al país.
El programa no se limitará al aumento de pasajeros en rutas existentes. También contempla beneficios para las compañías que incorporen nuevas conexiones internacionales con Uruguay, siempre que esas rutas no hayan sido operadas regularmente durante los 12 meses anteriores. Para acceder al incentivo, las aerolíneas deberán establecer una frecuencia publicada y mantener las operaciones durante al menos seis meses consecutivos al año.
La apuesta tiene detrás un objetivo económico más amplio. Menoni destacó que el turismo representa desde hace tres años más de US$2.000 millones anuales en exportaciones y que llegó a representar más del 13% del total de las exportaciones uruguayas. Para el Gobierno, por lo tanto, aumentar la llegada de visitantes extranjeros no constituye solamente una política sectorial, sino una herramienta para generar actividad, ingresos y crecimiento económico.
El régimen tendrá inicialmente una vigencia de un año, aunque podrá extenderse mediante prórrogas automáticas hasta alcanzar un máximo de cuatro años. El Ministerio de Turismo y Aeropuertos Uruguay serán los encargados de intercambiar la información necesaria para determinar qué compañías cumplen con los requisitos y calcular los incentivos correspondientes. El sistema busca así establecer una relación directa entre el crecimiento del tráfico internacional y los beneficios otorgados a las empresas aéreas.
La medida también se apoya en los resultados que Uruguay obtuvo durante 2025. Según cifras oficiales citadas por Noticias Argentinas, el país recibió 3,6 millones de visitantes durante ese año, quienes generaron ingresos por unos US$2.040 millones. El gasto promedio alcanzó los US$566 por turista, una cifra que ayuda a explicar por qué el Gobierno considera estratégico ampliar la cantidad de visitantes que llegan desde otros países.
El esquema también puede modificar la competencia regional por el turismo internacional. En un mercado donde los países buscan atraer visitantes mediante beneficios fiscales, promociones y mejoras de infraestructura, Uruguay decidió sumar un incentivo directamente dirigido a las empresas que hacen posible la llegada de esos turistas. La estrategia apunta a que las aerolíneas tengan un estímulo económico para abrir nuevas rutas, aumentar frecuencias y vender más pasajes hacia el país.
Con esta iniciativa, Uruguay busca transformar la conectividad aérea en una política de desarrollo económico. La apuesta oficial es que cada nueva ruta y cada pasajero adicional generen actividad en hoteles, restaurantes, comercios, transporte y servicios turísticos. El desafío será determinar si el incentivo logra producir un aumento sostenido de visitantes suficiente para compensar los recursos destinados al programa. Por ahora, el Gobierno uruguayo decidió apostar fuerte: hasta US$2,5 millones anuales para que las aerolíneas tengan un motivo adicional para llevar turistas al país.
Fuente: Noticias Argentinas



