El Gobierno nacional avanza con la transferencia del servicio ferroviario Paraná-La Picada a la provincia de Entre Ríos. El tren permanece suspendido desde mayo y todavía no existe una fecha confirmada para su regreso. Una resolución administrativa ya puso la infraestructura del ramal bajo la órbita de ADIFSA, mientras Nación y la provincia negocian las condiciones para su eventual provincialización.
El Gobierno nacional aceleró las gestiones para avanzar con el traspaso del tren que conecta Paraná con La Picada, un servicio ferroviario que permanece fuera de funcionamiento desde principios de mayo y que era utilizado diariamente por cientos de pasajeros. La provincia de Entre Ríos aparece como la principal candidata para hacerse cargo del corredor, aunque el proceso todavía no está cerrado y aún deben definirse aspectos centrales para concretar la transferencia.
El primer paso administrativo ya fue dado. A través de la Resolución 1214/2026 del Ministerio de Economía, Nación asignó a la Administración de Infraestructuras Ferroviarias, ADIFSA, la infraestructura correspondiente al tramo entre Paraná y El Pingo, perteneciente al ramal U15 de la línea General Urquiza. Hasta esta modificación, ese sector se encontraba bajo la órbita de Belgrano Cargas y Logística.
La decisión no implica solamente un cambio administrativo sobre las vías. ADIFSA quedó a cargo de cuestiones vinculadas con la administración de la infraestructura, el mantenimiento, la custodia y los sistemas destinados al control de circulación de los trenes. El movimiento busca preparar el terreno para que, una vez alcanzado un acuerdo entre Nación y Entre Ríos, la provincia pueda asumir la gestión del servicio ferroviario.
Entre Ríos ya había manifestado anteriormente su intención de recuperar el control de sus servicios ferroviarios. La situación actual abre la posibilidad de avanzar en un esquema similar al aplicado con el Tren del Valle, cuya transferencia a la provincia de Río Negro fue acordada con el Gobierno nacional. Sin embargo, existen diferencias importantes: Entre Ríos actualmente no cuenta con una empresa ferroviaria provincial registrada como operadora ante el Registro Nacional de Operadores Ferroviarios.
Por ese motivo, una de las alternativas que se analiza es recurrir a un operador privado registrado que pueda hacerse cargo de la prestación. Esta posibilidad ya fue utilizada en otros proyectos ferroviarios regionales y permitiría resolver una de las principales dificultades que tendría la provincia en caso de asumir formalmente el servicio. De todos modos, todavía no existe una definición sobre quién operará las formaciones.
El tren lleva cuatro meses sin circular. La interrupción comenzó a principios de mayo y estuvo inicialmente vinculada con problemas técnicos y de infraestructura. Durante junio se realizaron pruebas de circulación sin pasajeros para verificar las condiciones del tendido ferroviario, pero esas evaluaciones no derivaron hasta ahora en el restablecimiento del servicio ni en un cronograma oficial de regreso.
La suspensión golpeó especialmente a quienes utilizaban el tren como una alternativa económica para trasladarse entre Paraná, Colonia Avellaneda, La Picada y otras localidades y estaciones intermedias. Entre los usuarios afectados también se encuentra la comunidad educativa de la zona, como los estudiantes de la Escuela Agrotécnica Almafuerte de La Picada, que utilizaban el servicio para concurrir diariamente al establecimiento.
El caso tiene además una importancia particular para Entre Ríos: antes de su suspensión, el Paraná-La Picada era el último servicio ferroviario de pasajeros que permanecía activo en la provincia. Otros ramales habían dejado de funcionar años atrás. Por eso, la eventual transferencia no solamente representa una discusión sobre quién administra un tren, sino también sobre la posibilidad de recuperar una herramienta de transporte público que tiene impacto directo en la movilidad de las comunidades.
Por ahora, el escenario sigue abierto. Nación avanzó con la reorganización administrativa de la infraestructura, Entre Ríos aparece como la provincia que podría hacerse cargo y existen alternativas para definir la operación del servicio. Pero todavía no hay fecha para el traspaso ni para la vuelta del tren. La próxima etapa será cerrar el acuerdo entre las jurisdicciones, establecer quién operará las formaciones y garantizar las condiciones técnicas necesarias para que el Paraná-La Picada vuelva finalmente a las vías.
Fuente: Noticias Argentinas



