ANMAT prohibió 10 péptidos inyectables que prometían bajar de peso y alertó por sus riesgos

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El organismo amplió una alerta por la comercialización ilegal de productos inyectables que se ofrecen por internet y WhatsApp. Los péptidos no cuentan con autorización sanitaria y se desconocen sus fabricantes, composición, condiciones de elaboración, seguridad y eficacia.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) amplió su alerta por la venta ilegal de productos inyectables que contienen distintos péptidos y que son ofrecidos principalmente a través de plataformas digitales y WhatsApp. La advertencia alcanza a diez productos que se promocionan con supuestos beneficios vinculados con la pérdida de peso, la recuperación muscular, el antienvejecimiento, la mejora del sueño e incluso el bronceado de la piel. El organismo remarcó que ninguno cuenta con aprobación como especialidad medicinal en Argentina.

La nueva medida se suma a una advertencia emitida semanas atrás por la ANMAT sobre la Retatrutide, una sustancia que todavía se encuentra en etapa de investigación clínica y que ha sido estudiada para determinados tratamientos relacionados con la diabetes tipo 2 y el control de la glucemia. En las publicaciones encontradas en internet, sin embargo, la sustancia es promocionada por su supuesto potencial para controlar el peso, reducir el consumo calórico, aumentar la saciedad y modificar el funcionamiento metabólico. La autoridad sanitaria aclaró que su eficacia y seguridad para esos usos todavía no están comprobadas.

La lista de productos señalados incluye BPC-157, TB-500, GHK inyectable, Ipamorelin/CJC-1295, MOTS-S, Epitalon, Semax/Selank, Melanotan II, AOD-9604 y DSIP, además de la Retatrutide mencionada en la alerta anterior. El problema central, según la ANMAT, no está solamente relacionado con las promesas publicitarias que acompañan a estos productos, sino con que se desconoce quiénes los fabrican, cuál es exactamente su composición, bajo qué condiciones fueron elaborados y qué controles de calidad atravesaron antes de llegar a los consumidores.

Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es que se trata de productos destinados a ser inyectados. A diferencia de otros productos que pueden administrarse por vía oral o utilizarse de manera externa, una sustancia inyectable requiere condiciones estrictas de fabricación, conservación y control para reducir los riesgos de contaminación. La ANMAT advirtió que, si alguno de estos productos estuviera contaminado, las consecuencias podrían ser graves e incluso potencialmente letales. Por ese motivo, recomendó no adquirir ni utilizar inyectables que no tengan autorización oficial.

Entre las sustancias señaladas aparecen algunas que son promocionadas en determinados ámbitos como supuestos tratamientos para mejorar el rendimiento físico, acelerar la recuperación o favorecer la pérdida de grasa. El Ipamorelin, por ejemplo, es ofrecido en circuitos vinculados al fitness y al denominado anti-aging, pese a que los beneficios promocionados no cuentan con demostración clínica suficiente. La ANMAT también señaló posibles efectos adversos asociados a su utilización, entre ellos retención de líquidos, dolor articular, hormigueos y alteraciones de la glucosa

Otro de los productos mencionados es el Melanotan II, que se promociona por su capacidad para generar un efecto de bronceado con menor exposición solar. Sin embargo, su utilización también genera preocupación sanitaria: entre los riesgos señalados se encuentra el oscurecimiento de lunares y otras lesiones pigmentadas, una modificación que podría dificultar la detección de cambios sospechosos en la piel. En el caso del BPC-157, en tanto, se publicitan supuestas propiedades para la reparación de tejidos y la reducción de la inflamación, aunque la evidencia disponible en seres humanos es limitada y no permite establecer un perfil de seguridad a largo plazo.

La advertencia también alcanza a sustancias como Epitalon, Semax, AOD-9604 y DSIP, que circulan acompañadas de distintas promesas relacionadas con longevidad, función cognitiva, metabolismo o sueño. La ANMAT remarcó que varias de esas afirmaciones no cuentan con evidencia clínica suficiente para justificar su utilización como tratamientos médicos. El organismo busca así advertir sobre un mercado que creció a través de canales digitales, donde los productos pueden ser ofrecidos directamente a consumidores sin los controles habituales de una cadena de comercialización farmacéutica regulada.

Frente a este escenario, la ANMAT recomendó tanto a la población como a los profesionales de la salud no comprar ni utilizar productos inyectables que no cuenten con autorización oficial. Además, pidió que aquellas personas que ya tengan alguno de estos productos en su poder se comuniquen con el organismo para aportar información que permita avanzar con las investigaciones correspondientes. La ampliación de la alerta vuelve a poner el foco en los riesgos de adquirir medicamentos o sustancias inyectables por redes sociales, páginas de internet o servicios de mensajería sin conocer su procedencia ni contar con respaldo sanitario.

Fuente: El Destape

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