Un asesor argentino acusado de fraude complica a Keiko Fujimori

Keiko Fujimori candidata para presidente de Perú
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La presidenta de Perú reconoció que el empresario y abogado argentino Damián Valenzuela Mayer colaboró con su campaña electoral, después de que una investigación periodística revelara su cercanía con la mandataria. El asesor acumula cuestionamientos y denuncias por presuntas irregularidades financieras y empresariales, mientras crecen las dudas sobre el alcance de su influencia dentro del nuevo gobierno peruano.

La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, quedó nuevamente en el centro de la polémica luego de que trascendiera la relación que mantiene con el empresario y abogado argentino Damián Valenzuela Mayer. La mandataria reconoció que el argentino colaboró con su campaña presidencial y lo presentó como una de las personas extranjeras que la ayudaron durante el proceso electoral. Sin embargo, la aparición pública de Valenzuela generó interrogantes debido a los antecedentes que pesan sobre él y, especialmente, a las dudas acerca de cuál es exactamente su función y qué nivel de influencia tiene actualmente dentro del Gobierno peruano.

El caso comenzó a tomar dimensión pública luego de una investigación periodística que reveló la estrecha cercanía entre Valenzuela y Fujimori. El argentino fue fotografiado acompañando a la entonces presidenta electa poco antes de su asunción, una situación que llamó la atención debido a que su participación en la campaña no había sido comunicada públicamente. Página/12 señaló que el asesor había permanecido prácticamente oculto durante el proceso electoral y que su presencia en el entorno de la mandataria recién comenzó a conocerse con mayor claridad después de las revelaciones periodísticas.

Los cuestionamientos no se limitan a la relación política. Valenzuela enfrenta denuncias y acusaciones relacionadas con presuntos fraudes, incumplimientos financieros e irregularidades empresariales en distintos países. El País informó que existen denuncias judiciales vinculadas con el empresario en Estados Unidos, Argentina y Uruguay. Estas acusaciones no implican por sí mismas una condena ni permiten establecer responsabilidad penal, pero forman parte de los antecedentes que generaron preocupación alrededor de su cercanía con la nueva presidenta peruana y de su eventual participación en decisiones de gobierno.

La investigación sobre los vínculos de Valenzuela con Perú también permitió reconstruir una relación que sería bastante más antigua de lo que inicialmente se conocía. Según registros migratorios difundidos por La República, el empresario argentino ingresó al país en 44 oportunidades desde 2011. Su primera visita registrada coincidió precisamente con la campaña presidencial de Keiko Fujimori de aquel año. Además, durante 2025 realizó seis ingresos y durante 2026 otros diez, concentrando en esos dos años una parte importante de sus viajes al país.

Otro elemento que aparece en la investigación es la relación empresarial entre Valenzuela y el abogado peruano Alonso Rey Bustamante. En 2011, Rey, quien había formado parte del entorno técnico de Fujimori, participó en la creación de la filial peruana de Latin America Invest, una compañía vinculada al empresario argentino. El vínculo adquiere relevancia porque el estudio jurídico del que Rey fue fundador también apareció posteriormente relacionado con el entorno de Fujimori durante la controversia electoral de 2021. De acuerdo con la investigación publicada por La República, abogados de ese estudio participaron en acciones destinadas a cuestionar el resultado de aquella elección y a revisar actas electorales.

La trayectoria del asesor argentino también despierta interrogantes por la naturaleza de sus relaciones con distintos sectores del poder económico y político peruano. La investigación periodística reconstruyó conexiones empresariales que incluyen figuras vinculadas con el agroexportador y con el financiamiento de campañas políticas. Estos antecedentes son utilizados para poner bajo la lupa la red de contactos que rodea a Valenzuela y su capacidad de acceso al poder. El interrogante central no es solamente quién es el empresario argentino, sino por qué una persona con antecedentes empresariales y denuncias de esta naturaleza consiguió ocupar un lugar de cercanía con la nueva presidenta peruana.

La situación también generó comparaciones con episodios históricos del fujimorismo. La aparición de asesores y operadores con influencia informal alrededor del poder recuerda inevitablemente la estructura de poder construida durante el gobierno de Alberto Fujimori y el papel que tuvo Vladimiro Montesinos, aunque cualquier comparación debe ser tomada con cautela porque se trata de contextos y personas diferentes. En este caso, la preocupación está vinculada principalmente con la falta de transparencia respecto del rol que desempeña Valenzuela y con la posibilidad de que una persona que no ocupa formalmente un cargo público tenga acceso privilegiado a la presidenta y capacidad para intervenir en decisiones políticas.

El caso adquiere además una dimensión regional porque vuelve a poner en escena la participación de consultores, empresarios y operadores extranjeros en campañas políticas latinoamericanas. La presencia de asesores argentinos en procesos electorales de otros países no es un fenómeno nuevo, pero la situación de Valenzuela genera particular atención por las denuncias que pesan sobre él y por la falta de explicaciones detalladas acerca de su actividad. En paralelo, otras investigaciones periodísticas han comenzado a reconstruir los vínculos del entorno de Fujimori con consultores extranjeros y redes políticas internacionales de derecha.

La polémica, finalmente, deja a Keiko Fujimori frente a un problema político que va más allá de reconocer o negar una amistad. La presidenta peruana admitió que Valenzuela la asesoró y que colaboró durante su campaña, pero todavía quedan interrogantes sobre el alcance concreto de esa participación, la naturaleza de sus vínculos empresariales y el lugar que ocupa actualmente dentro del Gobierno. Mientras las investigaciones periodísticas continúan reconstruyendo sus movimientos y relaciones, el oficialismo peruano deberá afrontar el desafío de explicar con mayor precisión quién es el empresario argentino que logró acceder al círculo íntimo de la presidenta y qué papel desempeña en el nuevo poder peruano.

Fuente: Página12

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