El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, informó en su declaración jurada patrimonial que la enorme mayoría de sus ahorros se encuentra depositada fuera de la Argentina. La presentación oficial vuelve a poner bajo la lupa el patrimonio del funcionario encargado de conducir la política económica y sus vínculos con el sistema financiero internacional.
El ministro de Economía, Luis Caputo, declaró que mantiene aproximadamente el 95% de sus ahorros en cuentas radicadas en el exterior, según surge de la declaración jurada patrimonial presentada ante la Oficina Anticorrupción. La información vuelve a generar cuestionamientos alrededor del patrimonio del principal responsable de la política económica del Gobierno de Javier Milei, especialmente por la magnitud de los fondos declarados fuera del sistema financiero argentino.
De acuerdo con la información publicada por La Política Online, Caputo declaró depósitos en el extranjero por un monto equivalente a $12.422.144.637,42, una cifra que representa alrededor de 8 millones de dólares, según la valuación consignada en la presentación patrimonial. La proporción de dinero colocado fuera del país adquiere especial relevancia en un contexto en el que el Gobierno viene promoviendo que los argentinos vuelvan a utilizar el sistema financiero formal y exterioricen sus ahorros.
La situación también recupera antecedentes vinculados con las declaraciones patrimoniales anteriores del funcionario. Caputo ya había informado la existencia de cuentas en el exterior y, en presentaciones previas, había declarado fondos distribuidos en distintas entidades financieras fuera del país. En 2025, por ejemplo, se había conocido que el ministro reconocía depósitos en siete cuentas radicadas en el extranjero, algunas de ellas en jurisdicciones cuestionadas internacionalmente por sus características fiscales.
El dato adquiere una dimensión política particular porque Caputo es quien conduce las decisiones económicas de una administración que busca modificar el comportamiento financiero de los argentinos. El Gobierno ha impulsado medidas destinadas a incentivar el uso de los dólares que permanecen fuera del sistema bancario, mientras el propio ministro ha defendido públicamente la necesidad de que esos fondos ingresen al circuito formal de la economía. Esa situación genera una evidente discusión política sobre la distancia entre el discurso oficial y la conducta patrimonial de uno de sus principales funcionarios.
La polémica no es nueva. En febrero de este año, Caputo pidió públicamente a los argentinos que depositaran sus ahorros en los bancos, una declaración que recibió fuertes cuestionamientos políticos debido a que el propio ministro mantiene una parte sustancial de su patrimonio financiero fuera del país. La senadora Juliana Di Tullio, entre otros dirigentes, utilizó precisamente ese antecedente para cuestionar al funcionario y reclamarle que llevara al país los fondos que mantiene en el exterior.
La situación vuelve a instalar además el debate sobre la relación de los funcionarios económicos con el sistema financiero internacional. Caputo tiene una extensa trayectoria vinculada al mercado financiero y ocupó distintos cargos relacionados con las finanzas antes de llegar nuevamente al Ministerio de Economía. Sus antecedentes profesionales y la composición de su patrimonio son utilizados frecuentemente por sus críticos para cuestionar el modelo económico que impulsa el Gobierno, mientras que desde el oficialismo sostienen que la experiencia del ministro en los mercados constituye precisamente una de sus principales fortalezas.
El contraste resulta todavía más significativo en un momento en que el Gobierno intenta convencer a los argentinos de utilizar sus dólares para dinamizar el crédito, el consumo y la inversión. La administración de Milei ha impulsado distintas iniciativas para facilitar la exteriorización de capitales y reducir los incentivos para mantener dinero fuera del sistema formal. En ese escenario, que el ministro de Economía concentre la mayor parte de sus propios ahorros en el exterior se convierte inevitablemente en un dato político que alimenta las críticas de quienes cuestionan la orientación económica oficial.
La declaración patrimonial de Caputo, por lo tanto, no solamente expone un dato sobre las finanzas personales del funcionario: también vuelve a abrir una discusión sobre confianza, coherencia y modelo económico. Mientras el Gobierno busca que los argentinos movilicen sus ahorros y los incorporen al circuito productivo nacional, el ministro encargado de conducir esa estrategia mantiene la mayor parte de sus ahorros fuera del país. El dato podrá ser formalmente declarado y no implica por sí mismo una irregularidad, pero representa un elemento de fuerte impacto político en medio del debate sobre el rumbo económico de la Argentina.
Fuente: La Política Online



