La temperatura de los océanos alcanzó un récord histórico y crece la preocupación por El Niño

La temperatura media de la superficie de los océanos llegó a 21,1 °C el 22 de agosto, el registro diario más elevado desde que existen mediciones satelitales. El dato se produce mientras el fenómeno de El Niño se fortalece y genera preocupación por sus posibles efectos sobre las lluvias, las tormentas y otros eventos meteorológicos extremos.

Los océanos del planeta alcanzaron un nuevo récord histórico de temperatura y encendieron las alarmas de la comunidad científica por la combinación entre el calentamiento global y el fortalecimiento del fenómeno de El Niño. Según los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, la temperatura media diaria de la superficie oceánica llegó a 21,1 °C el pasado 22 de agosto, excluyendo las regiones polares. La marca superó el récord anterior de 21,09 °C, registrado en marzo de 2024, y adquiere una relevancia particular porque se produjo en agosto, un momento del año en el que normalmente las temperaturas oceánicas globales son inferiores a los máximos registrados durante marzo y abril.

El nuevo récord se inscribe en un proceso de calentamiento sostenido de los océanos que viene observándose durante las últimas décadas. Los mares absorben una enorme cantidad del exceso de calor generado por el calentamiento del sistema climático y cumplen un papel fundamental en la regulación de la temperatura del planeta. Sin embargo, esa capacidad tiene consecuencias sobre los propios ecosistemas marinos y sobre la atmósfera. El dato registrado en agosto de 2026 no puede atribuirse exclusivamente a El Niño: el fenómeno climático está aportando calor adicional a un océano que ya presenta un proceso de calentamiento de largo plazo asociado al aumento de los gases de efecto invernadero.

La particularidad de este récord está también relacionada con el momento del año en que se produjo. Históricamente, las temperaturas medias globales de la superficie oceánica suelen alcanzar sus valores más elevados durante marzo y abril, debido al comportamiento estacional del hemisferio sur. Que el máximo se haya producido durante agosto representa una señal poco habitual y, según los especialistas, refuerza la evidencia de que el calentamiento de los océanos continúa avanzando. Copernicus también registró durante 2026 varios récords mensuales, una sucesión de marcas que permite observar que no se trata simplemente de un episodio aislado sino de una tendencia que se mantiene en diferentes períodos.

En este escenario aparece nuevamente El Niño, un fenómeno natural del sistema climático que se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial y que modifica la circulación atmosférica a escala global. En agosto, el Servicio Meteorológico Nacional argentino confirmó que las condiciones del ENOS son consistentes con una fase cálida o El Niño. Además, los modelos dinámicos y estadísticos utilizados por el organismo indican una probabilidad cercana al 100% de que esta fase continúe durante el trimestre agosto-septiembre-octubre de 2026.

Para la Argentina, la evolución de El Niño resulta particularmente relevante por su influencia sobre los patrones de precipitaciones. El fenómeno no significa que necesariamente vaya a producirse una inundación o una tormenta extrema determinada, pero sí puede modificar las probabilidades de determinados escenarios meteorológicos. Por ese motivo, el seguimiento del ENOS es una herramienta importante para anticipar tendencias climáticas y preparar a las distintas regiones frente a posibles períodos de lluvias abundantes. El SMN monitorea actualmente las condiciones del Pacífico ecuatorial y sus posibles efectos sobre el territorio argentino.

El calentamiento extraordinario del océano también puede tener consecuencias sobre la intensidad de determinados fenómenos meteorológicos. Una superficie marina más cálida implica una mayor disponibilidad de energía y humedad para la atmósfera, condiciones que pueden favorecer episodios de precipitaciones intensas y tormentas más fuertes en determinadas circunstancias. Sin embargo, los especialistas remarcan que no existe una relación automática entre un récord de temperatura oceánica y un evento extremo concreto. La evolución de cada tormenta depende de múltiples factores atmosféricos y geográficos, por lo que las advertencias específicas deben basarse en pronósticos de corto plazo y en los sistemas oficiales de alerta.

Los efectos tampoco se limitan a las condiciones meteorológicas. El calentamiento de los océanos representa una amenaza para los ecosistemas marinos porque altera los hábitats, modifica los desplazamientos de distintas especies y puede incrementar el estrés térmico sobre organismos sensibles. A esto se suma que el agua más caliente se expande, contribuyendo al aumento del nivel del mar. Los océanos también absorben una parte importante del dióxido de carbono presente en la atmósfera, por lo que los cambios en su comportamiento tienen consecuencias sobre el equilibrio climático global. La combinación entre calentamiento oceánico persistente y eventos climáticos como El Niño representa, por lo tanto, un desafío que excede ampliamente la cuestión meteorológica.

El récord registrado durante agosto vuelve a colocar al cambio climático en el centro de la discusión científica internacional. El Niño puede intensificar temporalmente el calentamiento del océano, pero los especialistas señalan que el fenómeno se desarrolla sobre una tendencia previa provocada por décadas de calentamiento global. En otras palabras, el actual escenario climático no puede explicarse únicamente por la aparición de El Niño. El fenómeno funciona como un factor adicional dentro de un sistema que ya registra temperaturas oceánicas extraordinariamente elevadas. Para la Argentina, el seguimiento será especialmente importante durante los próximos meses, cuando el fenómeno podría continuar influyendo sobre los patrones de precipitaciones. Mientras tanto, el récord de 21,1 °C constituye una nueva señal de la transformación que está experimentando el sistema climático y plantea interrogantes sobre la frecuencia con la que podrían repetirse este tipo de marcas en el futuro.

Fuente: Política Argentina, con información de Copernicus y datos del Servicio Meteorológico Nacional.

Posts in La temperatura de los océanos alcanzó un récord histórico y crece la preocupación por El Niño

Scroll al inicio