El empresario pretende extender por 28 años la concesión de Aeropuertos Argentina 2000. La compañía administra 35 terminales y concentra cerca del 90% del tráfico aerocomercial argentino. El Gobierno debe definir si avanza con una nueva extensión o abre la concesión a una licitación.
El futuro de los principales aeropuertos argentinos volvió a quedar en el centro de una fuerte discusión política y económica. Eduardo Eurnekian, fundador de Corporación América y titular de Aeropuertos Argentina, busca extender la concesión de las terminales que administra hasta 2066, lo que implicaría prolongar el vínculo contractual por casi tres décadas más.
La particularidad del pedido es que la decisión final quedaría en manos del Gobierno de Javier Milei, quien durante años trabajó para el grupo empresario de Eurnekian. El actual Presidente se desempeñó entre 2008 y 2021 como economista jefe y asesor financiero de distintas compañías de Corporación América.
Una concesión que podría extenderse hasta 2066
Aeropuertos Argentina actualmente opera 35 terminales aéreas en el país y, según información de la propia compañía, concentra alrededor del 90% del tráfico aerocomercial argentino. La concesión original comenzó en 1998 y, tras una extensión otorgada durante la pandemia, actualmente tiene vigencia hasta 2038.
La empresa plantea que necesita un horizonte contractual más extenso para poder afrontar nuevas inversiones en infraestructura aeroportuaria. El planteo contempla llevar la concesión primero hasta 2056 y dejar abierta la posibilidad de extenderla otros diez años, hasta 2066.
El argumento empresarial está vinculado con un ambicioso plan de obras. Según fuentes del sector, existen proyectos por más de US$600 millones que quedarían condicionados a la definición del nuevo marco contractual. Entre las obras previstas aparecen intervenciones en Ezeiza, Mendoza y Aeroparque, entre otras terminales.
El antecedente que genera polémica
La discusión no comenzó ahora. En septiembre de 2025, Aeropuertos Argentina y el entonces titular del ORSNA, Facundo Leal, habían firmado un acta de readecuación contractual que contemplaba una extensión hasta 2056 y una opción para llegar a 2066. Ese acuerdo también incluía otras condiciones vinculadas al régimen de inversiones y a la participación accionaria del Estado.
Sin embargo, ese entendimiento no llegó a consolidarse. El nuevo directorio del ORSNA dejó sin efecto el acta en junio de 2026 y decidió retomar la negociación desde otro punto. El Gobierno sostiene que la renegociación continúa bajo criterios técnicos.
Por eso, no existe actualmente una concesión aprobada hasta 2066. Lo que existe es un pedido empresario y el antecedente de una negociación que contemplaba ese horizonte. La definición final todavía está pendiente.
Milei, frente a una decisión incómoda
El aspecto político que más atención genera es el vínculo entre el Presidente y Eurnekian. Milei trabajó durante 13 años en el holding del empresario antes de iniciar su carrera política. Ahora, desde la Casa Rosada, debe intervenir en una negociación que puede definir quién administra buena parte de los aeropuertos argentinos durante las próximas décadas.
La alternativa no es menor: el Ejecutivo puede avanzar en una renegociación con la actual concesionaria o evaluar una nueva licitación que permita el ingreso de otros operadores. La decisión tendrá consecuencias sobre las inversiones, las condiciones de explotación y el nivel de competencia del sector aeroportuario.
Mientras la empresa sostiene que necesita seguridad contractual para comprometer inversiones de largo plazo, distintos sectores cuestionan la posibilidad de extender durante décadas una concesión que concentra una parte sustancial del sistema aeroportuario nacional sin abrir nuevamente el negocio a la competencia.
Así, el Gobierno de Milei enfrenta una definición que combina infraestructura estratégica, millones de dólares en inversiones, concentración empresarial y un vínculo personal previo entre el Presidente y el empresario beneficiado por la eventual extensión.



