El secretario general de La Bancaria cuestionó duramente el proyecto oficial para modificar la Carta Orgánica del Banco Central y vinculó la iniciativa con la desaparición de las reservas en oro. “Hay algo que están queriendo ocultar”, advirtió.
El secretario general de La Bancaria, Sergio Palazzo, salió con los tapones de punta contra la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central impulsada por el Gobierno de Javier Milei. El dirigente sindical puso el foco en el manejo de las reservas y lanzó una acusación de alto voltaje político: sostuvo que la modificación podría estar relacionada con la necesidad del oficialismo de “blanquear alguna operación que han hecho”.
Las declaraciones de Palazzo se producen después de que la Cámara de Diputados aprobara la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una iniciativa que ahora deberá continuar su recorrido legislativo. El proyecto plantea modificaciones sobre las funciones y el funcionamiento de la autoridad monetaria, en medio de una fuerte discusión sobre el rol que debe tener el organismo en la economía argentina.
Pero para Palazzo, detrás de la reforma existe una cuestión mucho más profunda. El dirigente bancario vinculó el proyecto con la situación de las reservas de oro del Banco Central, cuya administración y traslado generaron polémica durante la gestión de Milei. Desde La Bancaria vienen reclamando explicaciones sobre el destino y las operaciones realizadas con esos activos.
El sindicalista fue particularmente crítico al analizar la posibilidad de modificar las reglas que regulan al organismo monetario. Según planteó, no se trata simplemente de una reforma técnica, sino de una modificación que podría tener consecuencias sobre el patrimonio y las herramientas financieras del Estado.
“Lo que están buscando es blanquear alguna operación que han hecho”, sostuvo Palazzo, en referencia a las modificaciones impulsadas por el oficialismo. La acusación abrió nuevamente el debate sobre qué ocurrió con las reservas de oro y cuál será el margen de maniobra que tendrá el Banco Central si la nueva normativa finalmente entra en vigencia.
El dirigente de La Bancaria también cuestionó la orientación general de la política económica del Gobierno. Para el gremio, reducir las capacidades del Banco Central puede significar una pérdida de herramientas estratégicas para intervenir frente a crisis financieras, administrar reservas y garantizar la estabilidad del sistema.
La reforma llega además en un momento particularmente delicado para las cuentas externas. El Gobierno sostiene que necesita fortalecer la confianza y avanzar hacia un esquema monetario con mayores restricciones al financiamiento del Tesoro por parte del Banco Central. Desde la oposición y sectores sindicales, en cambio, advierten que el cambio podría debilitar la capacidad del Estado para defender sus reservas y conducir la política económica.
El enfrentamiento también tiene una dimensión política. Palazzo es uno de los dirigentes sindicales más críticos del Gobierno y viene cuestionando de manera sistemática las políticas económicas de Milei. La reforma del Banco Central se suma así a otros frentes de conflicto entre La Bancaria y el oficialismo, particularmente en materia de regulación financiera, empleo y funcionamiento del sistema bancario.
Mientras el Gobierno busca avanzar con una transformación profunda de la autoridad monetaria, desde el sindicalismo reclaman explicaciones. El oro, las reservas y el futuro del Banco Central volvieron a quedar en el centro de la pelea política.
Ahora, el debate se trasladará al Senado. Allí se definirá si la reforma consigue convertirse finalmente en ley y qué modificaciones sufrirá durante su tratamiento. Mientras tanto, Palazzo ya dejó planteada una pregunta incómoda para el Gobierno: ¿qué pasó con las reservas y por qué la reforma necesita modificar las reglas justamente ahora?



