El gobernador bonaerense mantuvo un encuentro con jefes comunales y advirtió que el escenario económico podría complicarse todavía más en los próximos meses. Los intendentes alertaron por la caída de los recursos y por las dificultades para sostener servicios esenciales.
La preocupación por las finanzas de los municipios bonaerenses volvió a quedar en el centro de la escena. El gobernador Axel Kicillof reunió a intendentes de distintos distritos para analizar el impacto de la situación económica y, particularmente, de la caída de la coparticipación sobre las cuentas municipales. Según relataron los propios jefes comunales, el diagnóstico hacia adelante no fue alentador.
Durante el encuentro, los intendentes recibieron una advertencia concreta: la reducción de los recursos podría profundizarse durante los próximos meses. El problema tiene una relación directa con la menor actividad económica, que impacta sobre la recaudación y termina repercutiendo tanto en las arcas provinciales como en las municipales.
El intendente de Brandsen, Fernando Raitelli, sintetizó el clima de la reunión con una definición contundente: los indicadores económicos anticipan que “va a empeorar la cosa”. El jefe comunal responsabilizó al rumbo del Gobierno nacional por una situación que, según planteó, termina afectando en cadena a las provincias y a los municipios.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue precisamente el impacto de la caída de la coparticipación. El intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, explicó que la menor actividad económica reduce los ingresos provinciales y, en consecuencia, disminuye también los recursos que reciben los municipios. Aunque aseguró que su distrito todavía conserva cierto margen financiero, reconoció que un agravamiento del escenario podría complicar las cuentas locales.
La situación se vuelve especialmente delicada porque los municipios tienen que sostener servicios básicos con recursos cada vez más ajustados. Salud, asistencia social, infraestructura y funcionamiento cotidiano forman parte de los gastos que deben afrontar las administraciones locales aun cuando los ingresos se deterioran.
El intendente de General Alvear, Ramón “Tito” Capra, fue todavía más gráfico: señaló que la coparticipación “cada mes gotea un poco menos” y que el propio gobernador anticipó que los próximos meses serán más difíciles. En su distrito, además, el hospital municipal representa uno de los principales gastos, mientras que Desarrollo Social también absorbe una parte importante de los recursos.
En medio de este escenario, la Provincia avanzó también con convenios de leasing para que distintos municipios puedan adquirir maquinaria y equipamiento. La herramienta fue presentada como una alternativa para sostener la capacidad operativa de las comunas frente a las restricciones financieras.
La reunión dejó así una advertencia política y económica de fondo: si la actividad continúa deteriorándose, el problema no quedará encerrado en las cuentas provinciales. La menor recaudación puede traducirse en menos coparticipación y, por lo tanto, en mayores dificultades para que los intendentes sostengan los servicios que reciben diariamente los vecinos.
Kicillof volvió a poner sobre la mesa el impacto del escenario nacional sobre Buenos Aires, mientras que intendentes de distintos espacios coincidieron en que la caída de los recursos ya se siente en los municipios. El desafío ahora será evitar que el deterioro de las cuentas termine trasladándose directamente a la prestación de servicios y a la vida cotidiana de los bonaerenses.
Con ayuda de Motor Economico



