San Ignacio cambia de manos: su dueño se despidió con una emotiva carta

MARCA DE DULCE DE LECHE SAN IGNACIO
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La tradicional empresa láctea San Ignacio, reconocida por la producción de dulce de leche y otros productos, atraviesa un cambio de propiedad luego de una operación que marca el final de una etapa para la familia que estuvo al frente de la compañía. Su dueño se despidió públicamente con una carta en la que repasó la historia de la empresa y expresó la carga emocional que representa dejar atrás un proyecto construido durante décadas.

La histórica empresa santafesina San Ignacio fue adquirida por el grupo mexicano Mexicana de Industrias y Marcas, conocido como MIYM, en una operación cuyo monto no fue informado públicamente. La compra se concretó luego de varias semanas de negociaciones y representa la tercera adquisición realizada por el grupo mexicano en la Argentina durante 2026. Con esta operación, la compañía extranjera continúa ampliando su presencia en el mercado lácteo nacional.

La llegada de MIYM implica un cambio importante para una empresa con una extensa trayectoria dentro de la industria alimenticia argentina. San Ignacio es reconocida especialmente por su producción de dulce de leche y por su fuerte inserción en los mercados internacionales, donde logró construir presencia a lo largo de décadas. La nueva etapa empresarial estará ahora bajo el control de un grupo mexicano que busca ganar escala dentro del negocio lácteo argentino y sumar nuevas marcas a su estructura.

Con la adquisición, MIYM incorpora San Ignacio a un conjunto de compañías que ya había comenzado a construir en el país. El grupo mexicano suma ahora a la firma santafesina junto con Lácteos Aurora y Lácteos Karina, profundizando una estrategia de expansión que muestra un creciente interés por el mercado argentino. Fundada en Puebla en 2007, MIYM desarrolla actividades vinculadas a la producción y el envasado de leche y productos derivados, además de trabajar con marcas propias y para terceros.

El cambio de propiedad también marca la salida de Alejandro Reca, quien estuvo vinculado durante casi 15 años a San Ignacio como accionista y director ejecutivo. El empresario se despidió de la compañía mediante una carta en la que realizó un balance de su paso por la firma y destacó la transformación que, según sostuvo, atravesó la empresa durante ese período. Reca aseguró que deja una compañía en mejores condiciones para continuar su crecimiento bajo una nueva conducción.

En su despedida, Reca recordó que cuando se incorporó a San Ignacio encontró una empresa atravesada por dificultades productivas, comerciales y financieras. Entre los cambios que destacó durante su gestión mencionó la modernización de las instalaciones, una mayor relación con los productores, mejoras en la calidad de la materia prima y la profesionalización del equipo de trabajo. También puso en valor la implementación de un sistema de gestión integrado y la incorporación de más mujeres y profesionales universitarios a la estructura de la compañía.

La historia de San Ignacio se remonta a 1939, cuando la empresa nació en la ciudad de Rosario. Décadas más tarde, en 1978, realizó su primera exportación con Alemania como destino. Con el paso del tiempo, la firma logró consolidarse como uno de los principales referentes argentinos en la producción y exportación de dulce de leche, alcanzando mercados de distintos continentes y construyendo una presencia internacional que se convirtió en una de sus principales características.

Actualmente, los productos de San Ignacio llegaron a mercados como Estados Unidos, Japón, Canadá, España, Francia, Italia, Brasil y Vietnam, entre otros destinos. En 1997 la empresa trasladó su producción a Sauce Viejo y posteriormente incorporó una planta dedicada a la elaboración de quesos en Hipatia. Su recorrido empresarial también incluyó diferentes etapas de propiedad: luego de haber pasado por manos francesas, en 2013 quedó bajo el control de empresarios argentinos.

La adquisición por parte de MIYM abre ahora una nueva etapa para una de las marcas históricas de la industria láctea santafesina. El desembarco del grupo mexicano representa una nueva apuesta por el mercado argentino y consolida su estrategia de crecimiento mediante la compra de empresas con trayectoria y capacidad exportadora. Para San Ignacio, el cambio de manos cierra el ciclo encabezado por Alejandro Reca y abre una etapa en la que buscará sostener su presencia internacional mientras se integra a un grupo que pretende ampliar su participación en el negocio lácteo nacional.

Fuente: Política Argentina

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