Los flamantes delegados Marcelo Arroyo y Ariel Ferraro cuestionaron la situación de los trabajadores estatales, denunciaron intentos de obstaculizar la elección sindical y apuntaron contra la precarización dentro de la administración pública. “Ya no se puede más”, advirtieron.
La interna sindical de los trabajadores de la administración pública provincial quedó atravesada por un fuerte conflicto político con el Gobierno de Córdoba. Tras una elección que contó, según los nuevos representantes, con una participación cercana al 90% del padrón, desde SUTEAGEP reivindicaron el resultado como una señal contundente de los trabajadores y lanzaron duras críticas contra la gestión provincial.
Los flamantes delegados Marcelo Arroyo y Ariel Ferraro, entrevistados en Enfoque SUTE, cuestionaron las condiciones laborales del sector público, denunciaron presuntas maniobras para obstaculizar el proceso electoral y reclamaron una mayor presencia sindical para enfrentar lo que describieron como un deterioro de los salarios y de los derechos de los empleados estatales.
Una elección en medio de las tensiones
Arroyo destacó que la elección pudo concretarse pese a las dificultades que, según relató, atravesó el proceso. Para el dirigente, el nivel de participación fue una de las principales señales políticas que dejó la jornada.
“Cuando vos ves la gente que va a votar, desde la forma que votó, en contra de todo lo que hizo el Gobierno provincial para poder voltear nuestra elección, nosotros llevamos adelante las cosas porque es lo que dice la ley”, sostuvo.
El dirigente afirmó que cerca del 90% del padrón participó de la elección y otorgó su respaldo a la nueva representación sindical.
Para Arroyo, el resultado demuestra que existe una demanda de mayor representación entre los trabajadores estatales: “Este es un comienzo importante que se dio, un envión muy bueno para los empleados públicos que realmente ven esto como que cada vez está peor”.
Críticas al Gobierno y a la precarización
El dirigente apuntó directamente contra la administración provincial y cuestionó que, mientras todavía quedan problemas pendientes en distintas áreas del Estado, el oficialismo ya estaría pensando en el próximo escenario electoral.
“Este Gobierno provincial, en vez de ver cómo lleva adelante el mandato que fue elegido en 2023, está pensando ya en una candidatura de vuelta de este gobernador”, afirmó Arroyo.
En ese marco, vinculó la situación política con las condiciones laborales dentro del Estado y cuestionó la presencia de becarios y monotributistas en áreas de la administración pública.
“Cuando no tenés para trabajar con la parte operativa, cuando tenés becarios, cuando tenés monotributistas, cuando vas precarizando el Estado en su totalidad, estos son los resultados”, sostuvo.
“Hay una desidia total”
Ferraro profundizó las críticas y aseguró que existe un creciente malestar entre los trabajadores estatales por la situación salarial y laboral.
“Ya no se puede más. Hay una desidia total en el Gobierno, en las áreas de trabajo de todos los compañeros”, expresó.
El flamante delegado aseguró que la nueva representación sindical pretende recorrer los distintos organismos y ministerios para tomar contacto directo con los trabajadores y comenzar a reorganizar el reclamo desde las bases.
“Tenemos muchas ganas de trabajar”, afirmó, y agregó que el objetivo es que la nueva estructura sindical pueda convertirse en una herramienta para quienes consideran que sus derechos están siendo afectados.
Una denuncia sobre la intervención del Estado en la vida sindical
Uno de los puntos más fuertes de las declaraciones estuvo relacionado con las dificultades que, según los dirigentes, existieron para llevar adelante la elección.
Arroyo sostuvo que la organización actuó en función de lo establecido por la legislación sindical y cuestionó que funcionarios provinciales intentaran intervenir en un proceso que, según su planteo, debía quedar exclusivamente en manos de los trabajadores.
“En una cartera laboral, donde los gobiernos que se dicen llamar peronistas dicen que es la columna vertebral del movimiento, que no te dejen hacer una elección me parece muy grave”, afirmó.
El dirigente también sostuvo que los trabajadores finalmente lograron imponerse a esas dificultades mediante su participación.
“Los trabajadores están pidiendo un cambio”
Para Arroyo, el resultado electoral no puede analizarse solamente como una disputa interna sindical. Lo interpreta como una expresión de un malestar más profundo dentro de la administración pública provincial.
Según sostuvo, existen trabajadores que observan un deterioro en materia salarial, operativa y de derechos laborales y que buscan una representación que pueda llevar sus reclamos a cada una de las áreas del Estado.
“Nosotros tenemos una representación sindical de base, de compañeros, y eso lo agradece la gente. También se ve reflejada en las urnas”, expresó.
El mensaje de Ferraro: “Todo lo que hacemos es por la familia”
Ferraro, por su parte, puso el foco en el costo personal que implica asumir una responsabilidad sindical. Con emoción, agradeció especialmente a su esposa, Liliana, y a sus hijos por el acompañamiento.
“Estoy ausente prácticamente 16, 17 horas de la casa. Es difícil estar en esa situación, pero hay un objetivo: todo lo que hacemos es por la familia”, expresó.
El dirigente sostuvo que detrás de cada trabajador que participa de una organización sindical existe también una familia que acompaña y soporta las consecuencias de esa militancia.
Para Ferraro, ese esfuerzo tiene sentido si logra traducirse en resultados concretos para quienes atraviesan situaciones laborales similares.
“Los compañeros que hoy están pasando los mismos procesos que nosotros están pidiendo un cambio, están pidiendo que lo que hagamos tenga un resultado. Y nosotros lo vamos a hacer cumplir”, afirmó.
Un nuevo escenario para los trabajadores estatales
La nueva conducción de SUTEAGEP aseguró que el resultado electoral les dio un fuerte impulso para comenzar una etapa de reorganización y presencia territorial.
Los dirigentes anticiparon que recorrerán ministerios y distintas dependencias provinciales para sumar trabajadores y fortalecer la representación sindical.
El mensaje que dejaron es político y gremial: la elección terminó, pero el conflicto recién comienza. Con un Gobierno provincial que enfrenta reclamos por salarios, condiciones laborales y precarización, los nuevos representantes de SUTEAGEP prometen utilizar el respaldo obtenido en las urnas para profundizar la organización de los trabajadores estatales.
Y dejaron una advertencia que sintetiza el tono de la nueva etapa: “Ya no se puede más”.
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