Las transferencias automáticas que la Nación distribuye a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires registraron una recuperación del 7,5% interanual en términos reales durante julio, impulsadas principalmente por una mayor recaudación del Impuesto a las Ganancias. Sin embargo, el acumulado de los primeros siete meses de 2026 continúa mostrando una caída del 1,3% respecto del mismo período del año pasado.
El repunte representa un alivio para las administraciones provinciales luego de un junio con resultados negativos, aunque especialistas advierten que todavía no alcanza para revertir las pérdidas acumuladas en lo que va del año ni el impacto del ajuste sobre las finanzas de los distritos.
Durante julio, el Gobierno nacional distribuyó 7,25 billones de pesos en concepto de transferencias automáticas hacia las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Del total enviado, 6,63 billones correspondieron a la Coparticipación Federal de Impuestos, mecanismo que representa el principal canal de financiamiento para la mayoría de las jurisdicciones argentinas. Además del crecimiento interanual del 7,5%, los envíos aumentaron un 2,3% respecto de junio.
El principal factor detrás de esta mejora fue el desempeño del Impuesto a las Ganancias, cuya recaudación registró un incremento real del 19,9%, favorecida por el vencimiento de obligaciones tributarias de personas físicas. En contraste, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) mostró una leve caída real del 0,1%, reflejando que el consumo todavía no logra consolidar una recuperación sostenida.
De acuerdo con un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco sobre la base de datos oficiales de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) y del INDEC, todas las provincias registraron mejoras en sus ingresos automáticos durante julio. No obstante, las jurisdicciones cuya estructura de recursos depende en mayor medida de la coparticipación fueron las que experimentaron los mayores beneficios relativos, mientras que aquellas con una fuerte recaudación propia mantienen una menor dependencia de estos envíos nacionales.
A pesar de la recuperación mensual, el panorama anual continúa siendo desfavorable. Entre enero y julio, las provincias recibieron 44,17 billones de pesos, lo que representa una caída real acumulada del 1,3% respecto del mismo período de 2025. En términos actualizados por inflación, esa diferencia equivale a aproximadamente 627.188 millones de pesos menos para las arcas provinciales.
La evolución de las transferencias automáticas adquiere especial relevancia en medio de la discusión entre el Gobierno nacional y los gobernadores por los recursos federales. En los últimos meses, varios mandatarios provinciales cuestionaron la reducción de las transferencias no automáticas y reclamaron mayores fondos para sostener obras públicas, programas sociales y servicios esenciales.
Desde el Ministerio de Economía sostienen que la prioridad continúa siendo mantener el equilibrio fiscal y consolidar el superávit de las cuentas públicas. En ese marco, la administración nacional busca limitar el crecimiento del gasto, mientras las provincias reclaman una distribución de recursos que les permita afrontar sus compromisos presupuestarios sin afectar prestaciones básicas ni inversiones en infraestructura.
El comportamiento de la recaudación tributaria durante los próximos meses será determinante para definir si la recuperación observada en julio logra consolidarse o si se trata apenas de un repunte puntual. Mientras tanto, los gobernadores seguirán de cerca la evolución de la coparticipación, una fuente clave para el funcionamiento de las administraciones provinciales y un factor central en la relación política y fiscal entre la Nación y las provincias.
Fuente: Noticias Argentinas



