Italia busca salir de la crisis con nuevo técnico y director deportivo

Giovanni Malagó
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La Federación Italiana de Fútbol inició una profunda reestructuración para intentar dejar atrás la peor crisis deportiva de su historia reciente. Luego de fracasar por tercera vez consecutiva en la clasificación a un Mundial, la FIGC confirmó el regreso de Roberto Mancini como entrenador de la selección y designó a Claudio Ranieri como nuevo director deportivo del proyecto rumbo a 2030.

La decisión fue anunciada oficialmente por el presidente de la Federación Italiana, Giovanni Malagò, quien presentó el nuevo proyecto con el objetivo de devolver a la “Azzurra” al primer plano del fútbol internacional. La reestructuración llega después de semanas de incertidumbre institucional, marcadas por la fallida designación de Andrea Pirlo como seleccionador y las posteriores renuncias de Paolo Maldini y Leonardo a la dirección deportiva.

El regreso de Roberto Mancini representa una apuesta por la experiencia. El entrenador ya condujo a Italia hacia la conquista de la Eurocopa 2021 y ahora tendrá la misión de reconstruir un seleccionado golpeado por una histórica cadena de frustraciones. La selección italiana no logró clasificarse a los Mundiales de 2018, 2022 y 2026, una situación inédita para una de las potencias tradicionales del fútbol mundial.

Junto a Mancini trabajará Claudio Ranieri, quien asumirá un rol clave como director deportivo y responsable de coordinar el proyecto futbolístico de la selección. La intención de la Federación es combinar la experiencia de ambos referentes para reorganizar las divisiones nacionales, fortalecer el desarrollo de nuevos talentos y recuperar la competitividad del fútbol italiano en los próximos años.

La designación de la nueva conducción llega después de una fuerte crisis institucional. Inicialmente, la FIGC había anunciado a Andrea Pirlo como futuro entrenador, pero la operación quedó sin efecto tras la polémica generada por sus vínculos comerciales con una empresa rusa de apuestas. Ese episodio provocó la salida de Paolo Maldini y Leonardo, quienes habían impulsado la candidatura del exmediocampista y cuestionaron la falta de respaldo institucional al proyecto.

El desafío que afrontará Mancini será enorme. Además de reconstruir el funcionamiento futbolístico del equipo, deberá recuperar la confianza de una afición golpeada por años de decepciones. Italia, cuatro veces campeona del mundo, atraviesa uno de los períodos más complejos de su historia, con escasa renovación generacional y un rendimiento muy por debajo de las expectativas internacionales.

La Federación considera que el nuevo ciclo debe marcar el comienzo de una transformación profunda con vistas al Mundial 2030. El proyecto no solo apunta a mejorar el rendimiento de la selección mayor, sino también a fortalecer las categorías juveniles, modernizar la estructura deportiva y recuperar la identidad futbolística que convirtió a Italia en una referencia mundial durante décadas.

Con el regreso de Roberto Mancini y la incorporación de Claudio Ranieri a la conducción deportiva, Italia busca dejar atrás una de las etapas más turbulentas de su historia reciente. La reconstrucción recién comienza, pero la Federación apuesta a que esta nueva conducción permita devolver a la “Azzurra” el protagonismo perdido y volver a competir por los títulos más importantes del fútbol internacional.

Con ayuda de Pagina 12

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