La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó las acusaciones del presidente Javier Milei sobre una supuesta campaña impulsada desde su país contra la Argentina durante el Mundial 2026. La mandataria afirmó que su gobierno no interviene en asuntos internos de otras naciones y reclamó respeto por el principio de autodeterminación de los pueblos.
La tensión diplomática entre Argentina y México sumó un nuevo capítulo luego de que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, respondiera públicamente a las declaraciones de Javier Milei, quien había asegurado que el gobierno mexicano formó parte de una supuesta “campaña antiargentina” durante el Mundial de Fútbol 2026.
Durante su conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional, Sheinbaum negó de manera categórica las afirmaciones del mandatario argentino y sostuvo que México no impulsa campañas contra ningún país. “Es falso. No hay ninguna campaña contra ningún país del mundo, ni contra ningún gobierno del mundo”, afirmó la presidenta.
La mandataria agregó que, por el contrario, su administración enfrenta una campaña de críticas desde distintos sectores, aunque aclaró que su gobierno mantiene una política de no intervenir en los asuntos internos de otras naciones. “Nosotros no acostumbramos meternos con otros países y pedimos lo mismo: autodeterminación de los pueblos y respeto”, expresó.
Las declaraciones de Sheinbaum surgieron luego de que Milei afirmara, durante una entrevista radial tras su viaje a Brasil, que los gobiernos de Brasil y México, junto con el Partido Demócrata de Estados Unidos, habrían financiado una campaña internacional para desprestigiar a la Argentina durante la Copa del Mundo. Sin embargo, el Presidente no presentó pruebas públicas que respaldaran esa acusación.
La respuesta de la jefa de Estado mexicana se produjo en un contexto de creciente tensión diplomática entre Argentina y varios países de la región. En los últimos días, el gobierno brasileño también manifestó su malestar por declaraciones de Milei contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, mientras que distintos sectores políticos latinoamericanos cuestionaron el tono adoptado por el mandatario argentino en materia de política exterior.
En México, la posición oficial fue evitar una escalada verbal. Sheinbaum reiteró que la política exterior de su administración está basada en el respeto a la soberanía de los Estados y en el principio de no intervención, una doctrina que históricamente ha guiado la diplomacia mexicana.
Las declaraciones también tuvieron repercusión internacional y alimentaron el debate sobre el impacto de los cruces políticos entre mandatarios en las relaciones bilaterales. Analistas consideran que este nuevo intercambio profundiza el distanciamiento entre los gobiernos de Argentina y México, cuyos presidentes mantienen marcadas diferencias ideológicas desde el inicio de la gestión libertaria.
Mientras tanto, el Gobierno argentino mantuvo su postura respecto de la existencia de una campaña contra el país, aunque desde la Casa Rosada no se difundieron evidencias públicas que sustentaran las acusaciones formuladas por Milei. La controversia volvió a instalar un foco de tensión diplomática en la región y abrió un nuevo capítulo en la relación entre ambos gobiernos.
Fuente: El Destape, La Nación, La Jornada y TN.



