Flybondi profundiza su crisis: suspensiones, despidos y cientos de vuelos cancelados encienden la alarma laboral

Flybondi
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La crisis de Flybondi continúa agravándose. La aerolínea low cost atraviesa un proceso de fuerte ajuste que incluye suspensiones de tripulantes, reducción de personal y una operación cada vez más limitada por la falta de aeronaves disponibles. El escenario genera preocupación entre los trabajadores y miles de pasajeros afectados por las constantes cancelaciones.

Flybondi enfrenta uno de los momentos más delicados desde el inicio de sus operaciones en Argentina. La empresa puso en marcha un plan de reorganización para intentar sostener su actividad, en medio de una severa crisis financiera y operativa que derivó en suspensiones rotativas del personal de vuelo, retiros voluntarios, reducción de la flota y un elevado número de cancelaciones que afectan a miles de pasajeros.

Como parte de ese proceso, la compañía alcanzó un principio de acuerdo con la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF) para implementar suspensiones rotativas de tripulantes. El esquema contempla que los trabajadores perciban el 70% de sus ingresos mientras permanezcan suspendidos, aunque el entendimiento aún requiere la homologación de la Secretaría de Trabajo. La medida busca reducir costos mientras la empresa intenta recuperar parte de su capacidad operativa.

La reestructuración también impactó sobre el empleo. En los últimos meses alrededor de 300 trabajadores aceptaron retiros voluntarios, reduciendo significativamente la plantilla de la empresa. Paralelamente, distintos sectores denunciaron despidos y reclamaron el pago de indemnizaciones, profundizando el conflicto laboral que atraviesa la aerolínea.

El principal problema continúa siendo la disponibilidad de aviones. De una flota de 13 aeronaves, Flybondi llegó a operar con apenas uno o dos aviones activos durante algunos días, mientras la mayoría permanecía fuera de servicio por inconvenientes relacionados con el mantenimiento y contratos de leasing. Esa situación provocó un fuerte deterioro de la operación diaria.

Las consecuencias ya se reflejan en las estadísticas. Entre junio de 2025 y mayo de 2026 la empresa canceló más de 2.500 vuelos, afectando a más de 350.000 pasajeros. Solo durante mayo, casi la mitad de los servicios programados fueron cancelados y la puntualidad cayó a poco más del 26%, cifras muy por debajo del resto de las compañías que operan en el mercado aerocomercial argentino.

La crisis también golpeó la conducción de la empresa. En medio del proceso de reorganización renunció la CEO Paz Lovisolo, quien había asumido pocos meses antes. Su salida se produjo mientras Flybondi intentaba renegociar contratos, reducir costos y recomponer su operación para evitar un escenario aún más crítico.

Mientras tanto, distintos organismos provinciales y nacionales comenzaron a intervenir por los reiterados incumplimientos. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) labró actas por cancelaciones y reprogramaciones sin previo aviso, mientras que algunas provincias aplicaron sanciones económicas debido a los perjuicios ocasionados a los pasajeros. La empresa también enfrenta reclamos judiciales de proveedores y consumidores afectados.

El futuro de Flybondi permanece rodeado de incertidumbre. La compañía sostiene que las medidas de ajuste son necesarias para garantizar su continuidad, pero los trabajadores temen una profundización de la crisis y nuevas pérdidas de puestos de trabajo. Con una operación reducida, conflictos laborales abiertos y miles de pasajeros perjudicados, la low cost enfrenta el mayor desafío desde su desembarco en el mercado aerocomercial argentino.

Fuente: InfoGremiales

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