Mayor automedicación y fármacos más caros: advierten por el impacto de la desregulación que impulsa Sturzenegger

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Un proyecto de desregulación impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado abrió un fuerte debate sobre el futuro de la venta de medicamentos en la Argentina. Especialistas del ámbito sanitario advirtieron que la iniciativa podría favorecer la automedicación, encarecer algunos tratamientos y debilitar los controles sobre la comercialización de fármacos.

El proyecto de desregulación que prepara el ministro Federico Sturzenegger volvió a instalar el debate sobre el funcionamiento del mercado farmacéutico argentino. La iniciativa forma parte de una nueva etapa del denominado proyecto “Hojarasca 2.0”, que contempla la modificación o derogación de distintas normas vinculadas a actividades económicas reguladas. Entre ellas aparecen cambios relacionados con la comercialización de medicamentos, un aspecto que despertó preocupación entre médicos, farmacéuticos y especialistas en salud pública.

Uno de los principales cuestionamientos fue planteado por el médico clínico Oscar Atienza durante una entrevista con Radio 750. El profesional sostuvo que una mayor flexibilización en la venta de medicamentos podría incrementar la automedicación entre la población, una práctica que, según explicó, representa uno de los factores de riesgo más importantes para la salud debido al uso inadecuado de antibióticos, analgésicos y otros fármacos que requieren supervisión profesional.

De acuerdo con el análisis expuesto, otro de los efectos posibles sería un aumento en los precios de determinados medicamentos. Atienza argumentó que la eliminación de regulaciones no necesariamente deriva en una mayor competencia y que, por el contrario, podría fortalecer la posición de grandes cadenas comerciales y laboratorios con mayor capacidad de negociación dentro del mercado farmacéutico.

Las críticas también apuntan al eventual debilitamiento del rol sanitario que cumplen las farmacias. Distintos sectores sostienen que estos establecimientos no solo comercializan medicamentos, sino que además brindan asesoramiento profesional, verifican recetas médicas y actúan como un primer espacio de consulta para miles de pacientes. Una flexibilización en los canales de venta, afirman, podría reducir esos controles y aumentar los riesgos para los consumidores.

El proyecto forma parte de una estrategia más amplia impulsada por el Ministerio de Desregulación para eliminar normas que el Gobierno considera obstáculos para la competencia y la actividad económica. Además del mercado farmacéutico, la propuesta también alcanza a otros sectores como librerías y corredores inmobiliarios, donde se prevén modificaciones que generaron cuestionamientos por parte de las entidades profesionales involucradas.

Desde el oficialismo sostienen que las reformas buscan simplificar regulaciones, ampliar la competencia y facilitar el acceso de los consumidores a distintos bienes y servicios. Sin embargo, organizaciones profesionales vinculadas al sistema de salud advierten que los medicamentos no pueden ser tratados como un producto comercial más, debido al impacto directo que tienen sobre la salud de la población y la necesidad de garantizar controles adecuados durante su dispensación.

La iniciativa todavía no fue presentada formalmente en el Congreso, por lo que su contenido definitivo podría sufrir modificaciones durante el debate legislativo. No obstante, el solo anuncio de las reformas ya generó un intenso intercambio entre funcionarios, especialistas y representantes de distintos sectores sanitarios, que anticipan una fuerte discusión sobre el alcance de la desregulación y sus posibles consecuencias.

Mientras el Gobierno defiende la necesidad de reducir regulaciones para fomentar la competencia, médicos y farmacéuticos insisten en que cualquier modificación sobre la comercialización de medicamentos debe priorizar la seguridad de los pacientes. El debate promete convertirse en uno de los temas más sensibles de la agenda sanitaria en las próximas semanas, a medida que avance el tratamiento del proyecto y se conozcan los detalles de la propuesta oficial.

Fuente: Página12

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