La situación financiera de los hogares argentinos continúa deteriorándose. Un informe reveló que la morosidad en los créditos destinados a las familias alcanzó el 15,9% en mayo y que unas 5,3 millones de personas mantienen al menos una deuda impaga. La provincia de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de deudores, mientras que los jóvenes de entre 18 y 30 años aparecen como el grupo más afectado por la crisis del endeudamiento.
La radiografía elaborada por la consultora Analytica muestra un escenario cada vez más complejo para las finanzas de los hogares. El crecimiento de la morosidad se produce en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo, la caída del consumo y las dificultades para hacer frente a los compromisos financieros. Los datos reflejan que la problemática ya no se limita a sectores específicos, sino que se extiende a buena parte de la población argentina.
La provincia de Buenos Aires concentra el 36,4% de los deudores del país y el 37,8% de las personas que presentan atrasos en sus pagos. Dentro del territorio bonaerense también se observan profundas diferencias. Mientras que en el interior provincial el 23,1% de los deudores se encuentra en mora, en el conurbano bonaerense el porcentaje asciende al 30,5%, evidenciando el impacto que la situación económica tiene en las zonas de mayor vulnerabilidad social.
Los municipios del Gran Buenos Aires registran algunos de los indicadores más preocupantes. Distritos como Florencio Varela y Malvinas Argentinas mostraron fuertes incrementos en la cantidad de personas con deudas irregulares, consolidando una tendencia que se viene profundizando en los últimos meses. La combinación entre menores ingresos, aumento del costo de vida y dificultades laborales aparece como uno de los principales factores detrás de este fenómeno.
A nivel nacional, las provincias del norte argentino son las que exhiben los índices de morosidad más elevados. San Juan encabeza el ranking con un 36% de deudores en situación irregular, seguida por La Rioja con un 35,3% y Catamarca con un 34,8%. En el extremo opuesto se ubica la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que presenta el menor nivel de mora del país con un 16,1%.
El informe también advierte que los jóvenes de entre 18 y 30 años constituyen el segmento más afectado por el endeudamiento. Muchos de ellos accedieron a créditos, tarjetas y financiamiento a través de billeteras virtuales o entidades no bancarias, pero la pérdida de ingresos y la precarización laboral dificultaron el cumplimiento de los pagos, generando un fuerte incremento de la morosidad en este grupo etario.
Los especialistas sostienen que el aumento de las deudas impagas responde a un deterioro generalizado de las condiciones económicas de los hogares. Durante el último año, la irregularidad en los préstamos familiares se multiplicó y alcanzó niveles que no se observaban desde las grandes crisis económicas argentinas. Además, las entidades no bancarias y las billeteras virtuales muestran índices de mora considerablemente más elevados que la banca tradicional.
La creciente cantidad de argentinos que no pueden cumplir con sus obligaciones financieras genera preocupación tanto en el sistema financiero como entre los analistas económicos. El avance de la morosidad no solo limita el acceso al crédito de millones de personas, sino que también refleja el deterioro del ingreso real y las dificultades que atraviesan las familias para sostener su nivel de consumo en un contexto económico todavía marcado por la incertidumbre.
Fuente: Ambito Financiero



