Un devastador incendio en una fábrica de calzado en el sureste de China dejó al menos 28 personas fallecidas y decenas de sobrevivientes evacuados. La tragedia ocurrió en la ciudad de Jinjiang, un importante polo industrial de la provincia de Fujian, y volvió a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad en los establecimientos fabriles del país.
El incendio se desató alrededor del mediodía del jueves en la planta de Fujian Huiteng Shoes, una empresa dedicada a la fabricación de calzado ubicada en Jinjiang. De acuerdo con la agencia estatal Xinhua, al momento del siniestro había 239 personas dentro del edificio. Las llamas avanzaron con gran rapidez y sorprendieron a decenas de trabajadores, algunos de los cuales quedaron atrapados en los pisos superiores y en la azotea mientras aguardaban el rescate.
Las tareas de emergencia movilizaron un importante operativo integrado por más de 180 bomberos y decenas de vehículos especializados. Los equipos de rescate lograron evacuar con vida a 213 personas, aunque dos de ellas fallecieron posteriormente en hospitales debido a la gravedad de las heridas. Con el avance de las labores de búsqueda, las autoridades confirmaron la muerte de otras 26 personas que inicialmente permanecían desaparecidas, elevando el saldo fatal a 28 víctimas.
Las imágenes difundidas por la televisión estatal CCTV mostraron una espesa columna de humo negro saliendo del edificio de varios pisos mientras los bomberos combatían las llamas desde el exterior. También se observaron trabajadores refugiados en el techo y junto a las ventanas intentando escapar del fuego, mientras los rescatistas buscaban acceder a las plantas superiores en medio de condiciones extremadamente complejas.
Según explicaron responsables del operativo, una de las principales dificultades para controlar la emergencia fue la presencia de grandes cantidades de materiales altamente inflamables utilizados en la fabricación de calzado. Pegamentos, adhesivos, suelas de goma y otras materias primas almacenadas en el primer piso favorecieron la rápida propagación del fuego y generaron una intensa humareda que complicó tanto la evacuación como las tareas de rescate.
El presidente de China, Xi Jinping, ordenó desplegar todos los recursos necesarios para asistir a las víctimas, atender a los heridos e investigar con profundidad las causas del incendio. Además, exigió determinar las responsabilidades correspondientes y reforzar las inspecciones de seguridad en instalaciones industriales para prevenir tragedias similares en el futuro.
Las autoridades locales informaron que el propietario de la fábrica y otros responsables de la empresa fueron puestos bajo custodia mientras avanza la investigación judicial. Asimismo, se dispuso el congelamiento de las cuentas de la compañía como parte de las medidas adoptadas tras el desastre, mientras peritos trabajan para establecer el origen exacto del incendio y verificar si existieron fallas en las normas de prevención y seguridad laboral.
La tragedia volvió a generar preocupación por la seguridad en el sector industrial chino, pese a las campañas oficiales lanzadas en los últimos años para reducir los accidentes laborales. Jinjiang es considerada la “capital del calzado” de China y concentra miles de empresas del rubro, por lo que el siniestro tendrá un fuerte impacto en la industria local y reabrirá el debate sobre los controles en establecimientos que manipulan materiales de alta combustibilidad.
Fuente: Ámbito Financiero



