Estuvieron presentes en el Senado el padre y delegado provincial de la congregación palotina Pablo Bocca, el abogado querellante Pablo Llonto, y el integrante de Palotinos por la memoria, Ramiro Varela, con la moderación de la periodista de Página/12, Luciana Bertoia.
El Senado de la Nación fue el lugar de encuentro para homenajear a los Mártires Palotinos asesinados la madrugada del 4 de julio de 1976 por militares de la última dictadura. A poco de cumplirse 50 años de la denominada Masacre de San Patricio, y en un contexto de negacionismo sobre los crímenes de aquellos años, el senador de Unión por la Patria, Eduardo “Wado” De Pedro, determinó que “hoy tenemos un Presidente y una Vicepresidenta de la Nación que reivindican valores muy lejanos a los que los mártires palotinos promulgaban, lejanos a lo que muchos entendemos por el sentido de comunidad y de humanidad”.
El senador, que estudió y es exalumno palotino, junto con el colectivo Palotinos por la Memoria, la Verdad y la Justicia, organizaron el homenaje en el auditorio Emar Acosta del edificio Alfredo Palacios, frente a la plaza del Congreso. En la exposición estuvieron presentes el padre y delegado provincial de la congregación palotina Pablo Bocca, el abogado querellante en la causa penal Pablo Llonto, y el integrante de Palotinos por la memoria Ramiro Varela, con la moderación de la periodista de Página/12 especializada en DDHH, Luciana Bertoia.
Los mártires fueron los sacerdotes católicos Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Duffau, y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti, que en el 76 vivían en la iglesia de San Patricio ubicada en el barrio de Belgrano, donde fueron acribillados. De Pedro señaló que, pese al contexto actual, los y las argentinas deben estar orgullosos de haber construido un sistema que “le dijo nunca más a los golpes, al secuestro, a la tortura, a la persecución, nunca más a utilizar la violencia para tratar de resolver una discusión política”. Y remarcó que los valores, la entrega y la vida de los palotinos asesinados tuvieron sentido para fortalecer el futuro y la vida en democracia.
Luciana Bertoia definió el encuentro como un recorrido para pensar cómo se hace memoria y cómo se busca justicia “en un contexto muy difícil donde el negacionismo parece ser la política oficial”. Cuando se ofrecieron micrófonos para intervenciones, tomó la palabra Marcelo Heredia, exalumno de Mercedes que conoció al padre Kelly y perdió a su hermano menor Francisco Manuel, quien tenía 22 años cuando fue secuestrado y desaparecido en dictadura. Heredia agradeció la organización de la actividad en marcha, que de alguna manera ayuda en el “doloroso duelo, y hasta nuestros últimos días predicaremos la verdad”.
Entre el público también estaba el senador por el Frente de Todos, Carlos Linares, el diputado nacional de Santa Cruz y sacerdote católico, Juan Molina, la comisión de familiares de las víctimas, y militantes contemporáneos a los mártires.
En su turno, el padre Bocca señaló que lo que para muchos hoy es lenguaje común, como la acción social, la comunidad y la justicia social, antes no lo era. Los valores de los palotinos asesinados formaron parte del comienzo de “una iglesia joven, que surgía en muchos lugares”, determinó Bocca. En el 76, el padre asistió al sepelio de los tres sacerdotes y recuerda comulgar entre los cajones, “una imagen muy fuerte que guardo conmigo, con la presencia de mucha santidad”.
El abogado y escritor Pablo Llonto celebró que hoy hay más de 1241 condenados y hay en marcha 14 juicios por crímenes de lesa humanidad. “Seguimos con miles de investigaciones en el país para buscar a miles de responsables que todavía están impunes, como los policías que habilitaron la zona para el grupo de tareas que mató a los palotinos, cuyos nombres todavía no conocemos”, sostuvo Llonto. Y aseguró que pese al triunfo electoral de La libertad Avanza, Argentina es el país vanguardista en su recorrido por la memoria, la verdad y la justicia.
Varela anunció que el próximo sábado se realizará la misa central en la parroquia de San Patricio de Belgrano, presidida por el arzobispo de Buenos Aires Jorge Ignacio García Cuerva. “Esperamos que ese día el templo esté repleto”, sostuvo, y remarcó que “nuestros cinco mártires forman parte de las 30 mil víctimas del terrorismo de Estado que dejó la dictadura cívico-militar en nuestro país”.
Fuente: Pagina 12



