La Casa Rosada redefinió su estrategia política con vistas a las elecciones presidenciales de 2027. Mientras impulsa la suspensión de las PASO y busca consolidar acuerdos con gobernadores y sectores aliados, el oficialismo apuesta a una oposición fragmentada para mejorar sus posibilidades electorales en un contexto marcado por la preocupación que generan algunas encuestas.
El Gobierno nacional comenzó a delinear una nueva estrategia política de largo plazo con el objetivo de fortalecer sus posibilidades de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Según un análisis publicado por Página/12, el oficialismo considera que uno de los factores clave para mantenerse competitivo será evitar la conformación de una oposición unificada y favorecer un escenario de mayor fragmentación entre las distintas fuerzas políticas. Al mismo tiempo, la administración de Javier Milei busca consolidar alianzas parlamentarias que le permitan avanzar con su agenda de reformas.
Uno de los principales objetivos de la Casa Rosada es impulsar la suspensión o eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Desde el oficialismo entienden que la existencia de elecciones primarias facilita la unificación de las candidaturas opositoras y reduce la dispersión del voto. Por ese motivo, las negociaciones con bloques aliados en el Congreso apuntan a modificar el calendario electoral antes del próximo turno legislativo.
La estrategia política se desarrolla en un contexto en el que distintos sondeos de opinión generan preocupación dentro del Gobierno. De acuerdo con la publicación, algunos estudios muestran un desgaste en la imagen del oficialismo luego de más de dos años de gestión, lo que llevó a replantear el enfoque político y priorizar la construcción de acuerdos con gobernadores, legisladores y sectores dialoguistas para sostener la gobernabilidad.
En ese escenario cobra especial relevancia la figura del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien asumió recientemente ese cargo y pasó a desempeñar un papel central en la articulación política con las provincias. El funcionario mantiene reuniones permanentes con gobernadores y representantes de distintos espacios para reunir apoyos tanto para las iniciativas legislativas del Ejecutivo como para fortalecer el vínculo institucional entre la Nación y las administraciones provinciales.
La Casa Rosada considera que la construcción de consensos con mandatarios provinciales será determinante para avanzar con proyectos como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la reforma política, la modificación del régimen de Zonas Frías y otras iniciativas que el presidente Milei definió como prioritarias para la segunda mitad de su mandato. En ese marco, la negociación parlamentaria pasó a ocupar un lugar central dentro de la estrategia oficial.
Al mismo tiempo, el Gobierno procura consolidar una nueva etapa política con un perfil menos confrontativo en materia institucional y más orientado a la obtención de acuerdos legislativos. Sin abandonar su discurso de transformación estructural del Estado, el oficialismo reconoce que la aprobación de sus principales proyectos dependerá de la capacidad para construir mayorías circunstanciales tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
Desde distintos sectores de la oposición, en tanto, observan con preocupación la posibilidad de que se eliminen las PASO y advierten que una reforma electoral podría modificar el escenario de competencia política de los próximos años. Diversos dirigentes sostienen que las elecciones primarias constituyen una herramienta para ordenar las candidaturas y ampliar la participación ciudadana, por lo que anticipan que cualquier modificación generará un intenso debate parlamentario.
Con la mirada puesta en 2027, el oficialismo comienza a combinar su agenda económica con una estrategia política destinada a fortalecer su posicionamiento electoral. La búsqueda de acuerdos con gobernadores, la intención de reformar el sistema de primarias y el objetivo de mantener fragmentada a la oposición aparecen como algunos de los pilares sobre los que la Casa Rosada intentará construir el escenario político de los próximos años.
Fuente: Página12



