El exministro de Economía Domingo Cavallo volvió a marcar diferencias con la estrategia económica del Gobierno de Javier Milei. En un nuevo análisis, criticó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), sostuvo que favorece a un grupo reducido de empresas y reiteró que la eliminación total de los controles cambiarios es indispensable para impulsar las inversiones y el crecimiento económico.
El exministro de Economía Domingo Cavallo publicó un nuevo documento de análisis en el que cuestionó algunos de los principales instrumentos económicos impulsados por el Gobierno nacional. Si bien reconoció el objetivo de aumentar las exportaciones y atraer inversiones, consideró que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el denominado “Súper RIGI” no constituyen la mejor herramienta para alcanzar ese propósito, ya que, a su entender, generan beneficios concentrados para determinados sectores y empresas.
En su análisis, Cavallo sostuvo que los regímenes especiales “discriminan y ponen en desventaja a millones de empresas y emprendedores”, al otorgar ventajas fiscales, cambiarias y financieras únicamente a grandes proyectos de inversión. Según explicó, el desarrollo económico sostenible requiere un entorno favorable para todo el aparato productivo y no solamente para un conjunto reducido de compañías que puedan acceder a estos beneficios.
El exfuncionario también insistió en la necesidad de eliminar completamente el cepo cambiario. A su juicio, mantener restricciones sobre el movimiento de divisas y capitales continúa generando distorsiones que desalientan tanto la inversión como las exportaciones. En ese sentido, afirmó que garantizar la libre movilidad de capitales permitiría reducir las tasas reales de interés, facilitar el acceso al crédito y mejorar las condiciones para el crecimiento de la actividad económica.
Cavallo argumentó además que los llamados “sesgos anti exportador” y “anti inversor” constituyen los principales obstáculos para el desarrollo de la economía argentina. Según explicó, las diferencias entre los tipos de cambio efectivos para importar y exportar, junto con el elevado costo del financiamiento, limitan la competitividad de las empresas nacionales y reducen los incentivos para ampliar la producción destinada a los mercados internacionales.
Como parte de su planteo, el exministro comparó la evolución de las exportaciones argentinas con las de Brasil. Señaló que, mientras a fines de la década de 1990 Argentina exportaba alrededor de 26.000 millones de dólares frente a los 48.000 millones de Brasil, en la actualidad el país vecino supera ampliamente los 300.000 millones de dólares en ventas externas, mientras que Argentina ronda los 100.000 millones. Para Cavallo, esa diferencia refleja el potencial exportador que el país perdió durante las últimas décadas.
El economista también advirtió que intentar orientar las inversiones mediante incentivos específicos puede derivar en desequilibrios estructurales. En un contexto internacional caracterizado por rápidos cambios tecnológicos, tensiones geopolíticas y transformaciones en el comercio global, consideró que el Estado debería concentrarse en generar reglas de juego estables para todas las empresas en lugar de promover beneficios diferenciados por sector o tamaño.
Las declaraciones vuelven a marcar distancia entre Cavallo y el Gobierno de Javier Milei, con el que en distintas oportunidades compartió diagnósticos sobre la necesidad de equilibrio fiscal y estabilidad macroeconómica. Sin embargo, en materia cambiaria y de promoción de inversiones, el exministro viene manifestando diferencias respecto del ritmo elegido por el equipo económico encabezado por Luis Caputo para avanzar en la normalización del mercado de cambios.
El nuevo pronunciamiento de Cavallo reabre el debate sobre las herramientas más adecuadas para impulsar la inversión y el crecimiento en la Argentina. Mientras el Gobierno sostiene que el RIGI constituye un instrumento clave para atraer grandes proyectos productivos y fortalecer sectores estratégicos como la energía y la minería, el exministro considera que el desarrollo de largo plazo dependerá principalmente de eliminar las restricciones cambiarias y generar condiciones equitativas para todas las empresas del país.
Fuente: InfoNews



