El presidente Javier Milei recibió en la Quinta de Olivos al senador brasileño y candidato presidencial Flávio Bolsonaro. Horas más tarde, el Gobierno confirmó que el mandatario no viajará a Paraguay para participar de la Cumbre del Mercosur, una decisión que evitó un nuevo cara a cara con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y volvió a generar repercusiones en la región.
El presidente Javier Milei mantuvo este lunes un encuentro en la residencia presidencial de Olivos con Flávio Bolsonaro, senador brasileño, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y uno de los principales referentes de la derecha en Brasil. La reunión se desarrolló en el marco de un foro internacional organizado por la Fundación Aliados de Israel y fue interpretada como un nuevo gesto de respaldo político del mandatario argentino hacia el dirigente brasileño, quien competirá en las elecciones presidenciales de octubre.
Tras el encuentro, Milei publicó en sus redes sociales una fotografía junto a Bolsonaro acompañada por un mensaje de apoyo: “Se viene la marea azul para Brasil de la mano de Flávio Bolsonaro”. La publicación reforzó el alineamiento político entre ambos dirigentes y fue leída como un respaldo explícito a la candidatura del senador brasileño frente al actual presidente Lula da Silva.
Pocas horas después, la Casa Rosada informó que Milei no asistiría a la Cumbre del Mercosur que se celebra en Asunción, Paraguay. En su representación viajará el canciller Pablo Quirno, mientras que el Presidente permanecerá en Buenos Aires para atender cuestiones vinculadas a la reorganización del gabinete y la gestión nacional, entre ellas la asunción del nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La decisión implicó que finalmente no se concretara el esperado encuentro entre Milei y Lula da Silva, cuyos vínculos diplomáticos continúan atravesados por fuertes diferencias políticas e ideológicas. Desde el inicio de la gestión libertaria, ambos mandatarios protagonizaron diversos cruces públicos que deterioraron la relación bilateral, aunque los canales institucionales entre ambos países continuaron funcionando debido a la importancia del intercambio comercial entre Argentina y Brasil.
La ausencia del mandatario argentino también se produce en un momento sensible para el Mercosur. La cumbre tiene en agenda temas estratégicos como el avance del acuerdo comercial con la Unión Europea, las negociaciones con Japón y otros asuntos vinculados al fortalecimiento del bloque regional. Además, en los últimos días surgieron diferencias entre los socios respecto de posibles acuerdos comerciales bilaterales impulsados por algunos países fuera del marco del Mercosur.
Diversos analistas consideran que la fotografía junto a Flávio Bolsonaro y la cancelación del viaje a Paraguay representan una nueva señal del posicionamiento internacional de Milei, quien mantiene una estrecha afinidad política con referentes de la derecha y la ultraderecha en distintos países. Al mismo tiempo, la decisión alimentó las especulaciones sobre el futuro de la relación entre Argentina y Brasil, principales economías del Mercosur y socios comerciales estratégicos dentro de la región.
Mientras tanto, el Gobierno argentino sostiene que la ausencia presidencial responde a prioridades de gestión interna y niega que exista una intención de profundizar el conflicto diplomático con Brasil. Sin embargo, la coincidencia entre la reunión con Flávio Bolsonaro y la suspensión del viaje a la cumbre regional volvió a colocar la política exterior argentina en el centro del debate, en un contexto marcado por reacomodamientos internos y desafíos en la agenda internacional.
Fuente: La Nueva Mañana



