El Sindicato del Seguro alertó que la actividad aseguradora perdió 1.600 puestos de trabajo en los últimos meses como consecuencia del proceso de reestructuración que atraviesa el sector. Desde la organización gremial advirtieron que las transformaciones tecnológicas y los cambios en el mercado no pueden justificarse a costa del empleo y reclamaron que cualquier proceso de modernización preserve los derechos laborales y las fuentes de trabajo.
La advertencia fue realizada durante un encuentro organizado por el Sindicato del Seguro de la República Argentina, donde dirigentes sindicales analizaron la situación de una actividad que atraviesa un fuerte proceso de digitalización y reorganización empresarial. Según el gremio, la incorporación de nuevas tecnologías está siendo utilizada por algunas compañías para reducir personal en lugar de impulsar procesos de capacitación y reconversión laboral.
De acuerdo con los datos difundidos por la organización sindical, durante el último año desaparecieron alrededor de 1.600 puestos de trabajo en el sistema asegurador argentino. El sindicato sostuvo que la caída del empleo responde tanto al contexto económico como a decisiones empresariales orientadas a disminuir costos mediante retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y reducción de estructuras administrativas.
Durante la jornada, los representantes gremiales remarcaron que la modernización tecnológica constituye un proceso inevitable para la actividad, pero insistieron en que debe desarrollarse con participación de los trabajadores. “No hay modernización sin empleo”, fue una de las principales consignas planteadas durante el encuentro, donde se reclamó que la innovación vaya acompañada por inversiones en formación profesional y protección laboral.
El gremio manifestó además su preocupación por el impacto que la automatización y la inteligencia artificial podrían tener sobre numerosas tareas administrativas tradicionales. En ese sentido, propuso avanzar en convenios que regulen la incorporación de nuevas herramientas digitales para evitar que la tecnología se convierta en un mecanismo de sustitución masiva de trabajadores.
Los dirigentes sindicales también señalaron que la caída del empleo se produce en un contexto de retracción económica que afecta al mercado asegurador. La disminución del consumo, la menor actividad productiva y la reducción en la contratación de pólizas impactan directamente sobre el volumen de negocios de las compañías, generando mayores presiones para reducir costos operativos.
Desde el Sindicato del Seguro sostuvieron que el diálogo entre empresas, trabajadores y organismos reguladores resulta indispensable para afrontar los cambios que vive la industria. La organización afirmó que la transformación digital no debe convertirse en una excusa para deteriorar las condiciones laborales ni para avanzar sobre derechos conquistados mediante la negociación colectiva.
Especialistas coinciden en que el mercado asegurador atraviesa una etapa de profundas modificaciones impulsadas por la digitalización de servicios, el uso de inteligencia artificial y el desarrollo de plataformas de contratación online. Sin embargo, sostienen que el desafío consiste en compatibilizar esos avances con políticas que permitan preservar el empleo y facilitar la reconversión de los trabajadores hacia nuevas funciones dentro de la actividad.
El planteo del Sindicato del Seguro vuelve a instalar el debate sobre el impacto social de la transformación tecnológica en el mercado laboral argentino. Mientras las empresas buscan ganar eficiencia mediante nuevas herramientas digitales, el gremio reclama que ese proceso se realice con reglas claras, participación sindical y garantías que impidan que la modernización termine traduciéndose en una mayor pérdida de puestos de trabajo.
Fuente: InfoGremiales.



