El Colegio de Profesionales volvió a poner el foco en uno de los principios fundamentales del ejercicio profesional: el secreto profesional. A través de una campaña de concientización, la institución destacó que la protección de la información confiada por los usuarios constituye no solo una obligación legal, sino también un compromiso ético indispensable para garantizar una atención responsable, respetuosa y de calidad. La iniciativa busca reforzar entre los matriculados la importancia de preservar la confidencialidad de los datos personales y sensibles que surgen en el vínculo profesional, en cumplimiento de la legislación vigente.
El mensaje difundido por la entidad remarca que el rol de los profesionales trasciende la tarea técnica que desempeñan diariamente. Cada intervención implica una relación de confianza con las personas, quienes muchas veces comparten información de carácter íntimo, personal o sensible con la expectativa de que será resguardada con absoluta reserva. En ese sentido, el Colegio recordó que el secreto profesional constituye uno de los pilares éticos que sostienen el ejercicio responsable de cualquier disciplina.
La institución explicó que este deber encuentra respaldo en la Ley Provincial N.º 7619 y en la Resolución N.º 2473/84, normas que establecen la obligación de mantener bajo estricta confidencialidad toda la información obtenida durante el desempeño profesional. La divulgación de esos datos sin autorización expresa de la persona involucrada puede derivar en consecuencias legales, administrativas e incluso disciplinarias para quien incumpla con esa responsabilidad.
Desde el Colegio señalaron que el secreto profesional no debe interpretarse únicamente como una obligación impuesta por la normativa, sino también como una herramienta que fortalece el vínculo de confianza entre los profesionales y la comunidad. La certeza de que la información será protegida permite que las personas puedan expresarse con libertad, acceder a asesoramiento adecuado y recibir una atención basada en el respeto de sus derechos.
Asimismo, destacaron que la confidencialidad adquiere una relevancia aún mayor en un contexto marcado por la creciente digitalización de la información y el uso de nuevas tecnologías. El manejo de historias clínicas, informes técnicos, expedientes digitales y bases de datos exige redoblar los cuidados para evitar filtraciones, accesos indebidos o la difusión no autorizada de información sensible.
Otro de los aspectos subrayados por la campaña es que el secreto profesional representa simultáneamente un deber y un derecho. Además de proteger la privacidad de quienes reciben la atención profesional, también brinda respaldo legal y ético a quienes ejercen la profesión, permitiéndoles desarrollar su tarea con independencia, responsabilidad y apego a los principios que regulan su actividad.
Las autoridades del Colegio recordaron que el incumplimiento de las obligaciones vinculadas a la confidencialidad puede generar sanciones previstas en la normativa vigente, además de afectar la credibilidad de la profesión y el vínculo de confianza construido con la sociedad. Por ello, insistieron en la necesidad de que todos los matriculados mantengan una actualización permanente sobre las normas éticas y legales que regulan su ejercicio profesional.
Finalmente, la entidad reafirmó su compromiso con la promoción de buenas prácticas profesionales y convocó a los matriculados a sostener una conducta basada en la ética, la responsabilidad y el respeto por los derechos de las personas. En ese marco, destacó que proteger la confidencialidad no solo significa cumplir con una obligación legal, sino también honrar uno de los valores esenciales que distinguen a toda profesión comprometida con el bienestar de la comunidad.
Con ayuda del Colegio de Psicopedagogos de la Provincia de Córdoba



