Un informe económico advierte que el deterioro del entramado industrial y el cierre de empresas está impactando con fuerza en Córdoba y Santa Fe, dos provincias clave para el desempeño electoral de Javier Milei. Según el relevamiento citado, ambas jurisdicciones registran una caída sostenida en la actividad productiva, especialmente en sectores metalúrgicos, autopartistas y vinculados a la maquinaria agrícola, lo que genera preocupación en el entramado pyme y en el empleo industrial. El dato adquiere relevancia política porque se trata de distritos donde La Libertad Avanza obtuvo altos niveles de apoyo en las últimas elecciones.
El estudio señala que la combinación de caída del consumo interno, menor nivel de actividad industrial y dificultades en las cadenas de valor está provocando una reducción en la cantidad de empresas activas. En ese marco, Córdoba aparece entre las provincias con mayor impacto relativo en la pérdida de unidades productivas, lo que afecta directamente a su histórico perfil industrial.
En Santa Fe, el informe describe un escenario similar, con retrocesos en la producción metalúrgica y en sectores estratégicos ligados al complejo agroindustrial. La menor utilización de la capacidad instalada refleja que gran parte del sistema productivo opera por debajo de niveles normales, lo que se traduce en suspensiones y reducción de personal en varias plantas.
Uno de los puntos más sensibles del análisis es el efecto sobre el empleo privado. La contracción de la actividad industrial repercute directamente en las pymes proveedoras, que concentran buena parte del trabajo registrado en ambas provincias. Esto genera una cadena de impacto que no solo afecta a grandes empresas, sino también a talleres, cooperativas y pequeños proveedores.
El informe también subraya que la metalurgia, uno de los sectores más representativos del interior productivo, atraviesa un escenario de fuerte caída. La menor demanda de insumos, la paralización de proyectos y la incertidumbre macroeconómica aparecen como factores que explican el freno en la actividad.
Desde la perspectiva territorial, Córdoba y Santa Fe representan un núcleo estratégico para la economía argentina por su peso en la industria automotriz, la maquinaria agrícola y la exportación agroindustrial. Por eso, cualquier contracción sostenida en estos sectores tiene efectos amplificados sobre el empleo y la recaudación local.
En términos políticos, el dato es seguido de cerca porque ambas provincias fueron determinantes en el mapa electoral reciente. El informe plantea una tensión entre el respaldo político al Gobierno nacional y el impacto económico de sus políticas en sectores productivos clave del interior.
Finalmente, el análisis advierte que, de sostenerse la tendencia, el deterioro del entramado industrial podría profundizarse en los próximos meses, con mayor presión sobre el empleo y posibles cierres adicionales de empresas en sectores sensibles.
Fuente: La Política Online



