La satisfacción de Scalabrini

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El 5 de diciembre de 1948 se eligieron Convencionales para reformar la Constitución Nacional en Argentina.

El Peronismo triunfó ampliamente en esas elecciones obteniendo un 66,7% de los votos, en los días siguientes, sus hombres y mujeres comenzaron a tratar los nuevos contenidos de la Carta Magna.

La función social de la propiedad y el capital al servicio de la economía nacional con el bienestar social como objetivo principal, fueron dos de las definiciones más importantes e imprescindibles para darle un marco legal constitucional a la Revolución Nacional liderada por Juan Perón.

Uno de los grandes patriotas que habían soñado y batallado durante años para llegar a este momento histórico era Don Raúl Scalabrini Ortíz, quien se expresa, por entonces, de esta manera:

“Confieso que mi espíritu está estremecido por un júbilo intenso y henchido de reconfortantes esperanzas en el porvenir de la patria. Aquellas utopías cuya sola enunciación descargaban sobre los hombres de mi generación terribles tormentas de denuestos y calumnias son ya hoy una realidad irreversible”.

Reflexiona Scalabrini acerca de que el capital es un ente creado para ser eterno, al igual que Dios y señala: “El capital no fenece y por eso fundamentalmente es inhumano”.

“Perón ha dicho ‘Queremos humanizar al capital’, lo que significa transformarlo en mortal y perecedero y entreabre un nuevo mundo de posibilidades, una nueva relación entre los seres humanos”.

Con respecto a la propiedad privada, Scalabrini apunta que la antigua Constitución de Alberdi ha sido concebida para sostener y apuntalar su inviolabilidad y Perón dice ahora: “No hablemos más de la inviolabilidad de la propiedad”, porque a través de la nueva Constitución “tiene una función social y, en consecuencia, estará sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común”.

Don Raúl Scalabrini Ortíz falleció el 30 de mayo de 1959; durante los últimos años de su vida fue un ferviente opositor de la Revolución Libertadora, que significaba el retorno al poder de las oligarquías serviles a la dependencia económica de la Argentina.

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