Trabajadores, especialistas en infraestructura y organizaciones vinculadas a la seguridad vial alertaron sobre el progresivo deterioro de la red vial nacional como consecuencia del ajuste presupuestario y la reducción de recursos destinados a la Dirección Nacional de Vialidad. Las denuncias apuntan a un presunto proceso de vaciamiento del organismo que podría tener consecuencias directas sobre el estado de las rutas y la seguridad de millones de personas que circulan diariamente por los corredores nacionales.
La preocupación surge en medio de una fuerte reducción de partidas presupuestarias destinadas a obras públicas y mantenimiento vial impulsada por el Gobierno nacional. Según denuncian distintos sectores, la disminución de recursos afecta tareas esenciales como la reparación de calzadas, señalización, conservación de banquinas, iluminación y controles preventivos sobre la infraestructura existente.
Desde sindicatos y organizaciones vinculadas al sector sostienen que Vialidad Nacional atraviesa una situación crítica debido a la falta de inversión y a la pérdida de personal especializado. Advierten que la reducción de capacidades operativas limita la posibilidad de responder adecuadamente a los problemas que se presentan en miles de kilómetros de rutas distribuidas en todo el territorio argentino.
Los cuestionamientos no se limitan únicamente al mantenimiento cotidiano. También existe preocupación por la paralización o ralentización de numerosas obras de infraestructura vial consideradas estratégicas para mejorar la conectividad y reducir riesgos de accidentes. En varios puntos del país, proyectos de ampliación, repavimentación y modernización permanecen demorados o suspendidos.
Especialistas en seguridad vial remarcan que el deterioro de la infraestructura constituye uno de los factores que pueden influir en la ocurrencia de siniestros de tránsito. Aunque los accidentes suelen responder a múltiples causas, el estado de las rutas, la señalización adecuada y las condiciones de circulación desempeñan un papel relevante en la prevención de situaciones de riesgo.
Las advertencias adquieren especial relevancia en un país donde el tránsito continúa siendo una de las principales causas de muerte no natural. Cada año, miles de personas resultan víctimas de siniestros viales, motivo por el cual organismos especializados insisten en la necesidad de sostener inversiones permanentes en infraestructura, controles y políticas de prevención.
Por su parte, el Gobierno nacional sostiene que la revisión de estructuras y gastos forma parte de un proceso más amplio orientado a alcanzar el equilibrio fiscal. Desde la administración de Javier Milei argumentan que numerosas áreas del Estado presentan niveles de gasto que consideran insostenibles y defienden la necesidad de priorizar recursos en función de criterios de eficiencia económica.
Sin embargo, los sectores que denuncian el vaciamiento de Vialidad advierten que la discusión no puede limitarse exclusivamente a variables presupuestarias. Sostienen que la infraestructura vial constituye un servicio estratégico que impacta directamente sobre la seguridad, la producción y el desarrollo regional. En ese contexto, alertan que una disminución prolongada de las inversiones podría traducirse en un incremento de los riesgos para conductores, pasajeros y transportistas que utilizan diariamente las rutas nacionales.
Fuente: Infonews



