Los principales sindicatos docentes de Corrientes rechazaron el aumento salarial del 10% anunciado por el gobernador Juan Pablo Valdés al considerarlo insuficiente frente a la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante el último año. Las organizaciones gremiales reclaman una recomposición salarial mínima del 22% y cuestionan la falta de negociación paritaria previa a la definición oficial.
El conflicto salarial docente volvió a tensar la relación entre el Gobierno de Corrientes y los gremios educativos luego de que la administración provincial anunciara un incremento del 10% para los trabajadores estatales. Lejos de recibir respaldo, la medida fue rechazada por las principales organizaciones sindicales del sector, que calificaron la propuesta como insuficiente para enfrentar el deterioro de los ingresos provocado por la inflación y la pérdida acumulada del poder adquisitivo.
La postura fue expresada de manera conjunta por el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes (SUTECO), la Asociación Correntina de Docentes Provinciales (ACDP) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET). Las entidades sostienen que el porcentaje anunciado está muy por debajo de las necesidades reales del sector y remarcan que la actualización salarial no logra compensar el deterioro registrado en los últimos meses.
Desde SUTECO, su secretario general, Fernando Ramírez, explicó que el impacto efectivo del aumento es incluso menor al anunciado oficialmente. Según indicó, luego de las retenciones obligatorias el incremento real percibido por los docentes rondaría el 7%, porcentaje que, sumado al ajuste del 6% otorgado en marzo, no alcanzaría para recuperar lo perdido frente a la inflación acumulada durante los primeros meses del año.
Los sindicatos afirman que la pérdida salarial acumulada supera ampliamente las actualizaciones otorgadas por la provincia. En ese sentido, reclaman una recomposición mínima del 22%, aplicada en blanco y en un solo pago, como mecanismo para comenzar a recuperar el poder adquisitivo perdido. Según los gremios, los salarios docentes registran una caída real cercana al 28% desde agosto del año pasado.
Otro de los puntos de conflicto está vinculado al pago del Sueldo Anual Complementario (SAC). Desde SUTECO denuncian que la existencia de componentes no remunerativos dentro de los haberes provoca que el aguinaldo represente un porcentaje menor al que correspondería si todo el salario estuviera incorporado al básico. Por ello reclaman el blanqueo de sumas actualmente consideradas no remunerativas.
Por su parte, desde AMET, el dirigente sindical Rufino Fernández sostuvo que la propuesta oficial no responde a las expectativas de los trabajadores de la educación y cuestionó especialmente la ausencia de instancias formales de negociación. El gremio considera que el porcentaje fue definido unilateralmente por el Gobierno provincial sin una discusión previa con los representantes del sector.
La falta de convocatoria a paritarias aparece como uno de los reclamos más reiterados por las organizaciones sindicales. Los gremios sostienen que durante años existieron ámbitos de negociación donde podían debatirse salarios, condiciones laborales e inversión educativa, y cuestionan que las decisiones actuales sean adoptadas sin consenso con los trabajadores.
El malestar docente ya había quedado expuesto durante los meses anteriores. En marzo, distintos sindicatos rechazaron un aumento del 6% por considerarlo insuficiente frente al costo de vida y advirtieron sobre el deterioro salarial que atraviesa el sector educativo correntino. La nueva actualización anunciada por el Gobierno no logró revertir ese clima de conflicto y profundizó las críticas gremiales.
Además de los reclamos salariales, las organizaciones docentes denuncian problemas estructurales vinculados a la inversión educativa, la composición de los haberes y las condiciones laborales. En distintos comunicados sostuvieron que continuarán evaluando medidas de acción gremial y consultas con las bases para definir los próximos pasos frente a la decisión adoptada por el Ejecutivo provincial.
Mientras tanto, el conflicto permanece abierto y amenaza con escalar en las próximas semanas. Los sindicatos insisten en la necesidad de una negociación formal que permita discutir una recomposición salarial más amplia, mientras el Gobierno provincial sostiene su propuesta del 10%. El desenlace de la disputa será clave para el desarrollo del ciclo lectivo y para la situación laboral de miles de docentes correntinos.
Fuente: El Destape



