Un acto de reparación histórica que transforma documentos administrativos en memoria viva, verdad y justicia
En tiempos donde algunos sectores intentan relativizar los crímenes de la última dictadura cívico-militar, la Universidad Nacional de Córdoba vuelve a dar una señal contundente: la memoria sigue de pie.
Este martes 3 de junio, la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC será escenario de un emotivo acto de reparación institucional mediante la restitución de los legajos de 44 estudiantes y graduados que fueron víctimas del terrorismo de Estado. La ceremonia forma parte de una política impulsada por la Universidad para reconstruir la verdad histórica y devolverles a las familias documentos que durante décadas permanecieron marcados por el silencio y la injusticia.
Una reparación que va mucho más allá de los papeles
La iniciativa se enmarca en el programa de reparación y restitución de legajos aprobado por unanimidad por el Honorable Consejo Superior de la UNC en 2021, impulsado conjuntamente por el Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad y el Archivo Provincial de la Memoria.
Durante años, muchos de esos legajos consignaban falsamente que los estudiantes habían abandonado sus carreras o perdido su condición académica. La realidad fue mucho más cruel: fueron secuestrados, desaparecidos o asesinados por el aparato represivo del Estado. La restitución corrige esa mentira institucional y deja asentada la verdadera causa de la interrupción de sus trayectorias de vida.
La universidad como territorio de memoria
La UNC sostiene desde hace años una política activa de reparación histórica. La restitución de legajos ya se realizó en distintas unidades académicas y forma parte de un proceso más amplio destinado a reconocer a estudiantes, docentes, graduados y trabajadores universitarios perseguidos por el terrorismo de Estado.
En total, la Universidad registra más de 500 integrantes de su comunidad que fueron víctimas de la represión ilegal. Cada legajo recuperado representa una historia, una familia y un proyecto de vida que la dictadura intentó borrar.
Un nombre que vuelve a estar presente
Entre los 44 legajos que serán restituidos aparece el de José Luis Goyochea, cuyos restos fueron identificados recientemente por el Equipo Argentino de Antropología Forense en excavaciones realizadas en predios militares cercanos al ex centro clandestino de detención La Perla. Su historia simboliza el largo camino de búsqueda que aún continúan recorriendo familiares y organismos de derechos humanos.
Memoria para defender el futuro
La restitución de estos documentos no es un acto burocrático. Es una declaración política y ética. Es reconocer que detrás de cada legajo hubo personas que soñaban con recibirse, trabajar, formar familias y construir un país mejor.
La Universidad Nacional de Córdoba vuelve a recordar que la democracia no se construye sobre el olvido. Se construye sobre la verdad. Y la verdad necesita memoria.
Porque los desaparecidos no abandonaron sus estudios.
Porque no dejaron la universidad por decisión propia.
Porque fueron víctimas del terrorismo de Estado.
Y porque, a casi cinco décadas de aquellos años oscuros, la memoria sigue siendo un acto de justicia.
Fuente: Filo News



