Con más de 700 drones, Rusia lanzó el mayor bombardeo sobre Ucrania en meses

imageN 35
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a escalar con una de las ofensivas aéreas más intensas de los últimos meses. El Kremlin lanzó un ataque masivo que incluyó más de 700 drones y decenas de misiles contra distintas ciudades ucranianas, dejando al menos 18 muertos y más de un centenar de heridos. La ofensiva se produjo pocas horas después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, advirtiera que el conflicto había entrado en “una nueva dimensión”.

Durante la madrugada, las fuerzas rusas atacaron simultáneamente varios puntos estratégicos de Ucrania, incluyendo la capital, Kiev, además de las ciudades de Dnipró y Járkov. Según las autoridades ucranianas, fueron lanzados más de 700 drones y 73 misiles en una operación coordinada que generó daños en edificios residenciales, infraestructura energética y servicios públicos.

Las cifras preliminares difundidas por el gobierno ucraniano indican que al menos 18 personas murieron y más de 100 resultaron heridas. En Dnipró se registró la mayor cantidad de víctimas fatales, mientras que Kiev sufrió importantes daños materiales tras el impacto de varios proyectiles sobre zonas urbanas.

Las defensas antiaéreas de Ucrania lograron interceptar una gran parte de los drones y misiles. De acuerdo con los reportes oficiales, más de 600 drones fueron derribados o neutralizados antes de alcanzar sus objetivos. Sin embargo, varios proyectiles lograron atravesar el sistema defensivo y provocaron destrucción en distintas regiones del país.

Desde Moscú afirmaron que los ataques estuvieron dirigidos contra instalaciones vinculadas a la industria militar ucraniana y objetivos estratégicos relacionados con la producción de armamento. No obstante, las autoridades de Kiev denunciaron que numerosos impactos se produjeron sobre edificios residenciales, guarderías, centros de salud y otras infraestructuras civiles.

La ofensiva se interpreta como una respuesta a recientes operaciones ucranianas dentro de territorio controlado por Rusia. En los últimos días, Kiev incrementó los ataques con drones de largo alcance contra refinerías, depósitos de combustible e instalaciones militares rusas, afectando infraestructuras energéticas consideradas clave para el esfuerzo bélico de Moscú.

Especialistas militares señalan que el creciente uso de drones forma parte de una nueva etapa de la guerra. Rusia busca saturar las defensas aéreas ucranianas mediante ataques masivos y simultáneos, obligando a Kiev a utilizar grandes cantidades de recursos defensivos. Esta estrategia también persigue un efecto psicológico sobre la población civil y un desgaste económico sostenido.

La nueva escalada vuelve a alejar las posibilidades de una solución negociada en el corto plazo. Mientras Ucrania reclama más sistemas de defensa aérea a sus aliados occidentales y Rusia anuncia una intensificación de sus operaciones, el conflicto continúa sumando víctimas y destrucción. Más de cuatro años después del inicio de la invasión a gran escala, la guerra sigue mostrando una capacidad de escalada que preocupa cada vez más a la comunidad internacional.

Fuente: Minuto Uno

Scroll al inicio