El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires respondió con dureza a las críticas del Gobierno nacional y defendió el presupuesto destinado a hospitales universitarios. La tensión entre la UBA y la Casa Rosada vuelve a escalar.
El conflicto entre el Gobierno nacional y la Universidad de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo luego de que el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, saliera al cruce de las declaraciones del vocero presidencial Manuel Adorni sobre el financiamiento universitario y el funcionamiento de los hospitales dependientes de la institución académica. La discusión se da en medio de fuertes reclamos presupuestarios y de la creciente tensión entre el sistema universitario público y la administración de Javier Milei.
La polémica comenzó luego de que Adorni cuestionara públicamente el uso de fondos por parte de la UBA y pusiera bajo la lupa el financiamiento de los hospitales universitarios. Desde el Gobierno vienen insistiendo en la necesidad de “transparentar” partidas presupuestarias destinadas a universidades nacionales y reclaman auditorías sobre distintos gastos administrativos y operativos.
Frente a esas declaraciones, Yacobitti respondió con dureza y defendió el rol sanitario que cumplen los hospitales universitarios. “La UBA no va a abandonar sus hospitales”, afirmó el dirigente radical, quien sostuvo que miles de personas se atienden diariamente en centros de salud vinculados a la universidad pública y advirtió sobre el impacto social que tendría un recorte presupuestario.
El vicerrector remarcó además que hospitales como el Clínicas cumplen funciones esenciales no solo en atención médica sino también en formación profesional, investigación científica y desarrollo sanitario. Según explicó, la crisis presupuestaria afecta directamente el funcionamiento cotidiano de esas instituciones y pone en riesgo prestaciones, equipamiento y salarios del personal.
La disputa se produce en un contexto de creciente conflicto entre las universidades nacionales y el Gobierno. Durante los últimos meses hubo marchas masivas, reclamos estudiantiles y movilizaciones docentes en rechazo al ajuste presupuestario aplicado por Nación sobre el sistema universitario público. Rectores y autoridades académicas vienen denunciando dificultades para sostener el funcionamiento básico de las instituciones debido a la inflación y al congelamiento de partidas.
Desde el oficialismo, en cambio, sostienen que las universidades deben avanzar en mayores mecanismos de control y auditoría. Funcionarios libertarios aseguran que existen estructuras administrativas sobredimensionadas y cuestionan el uso político de las movilizaciones universitarias. En varias oportunidades, Milei y sus funcionarios también criticaron lo que consideran privilegios y falta de transparencia dentro del sistema educativo superior.
Yacobitti, una de las figuras con mayor peso político dentro de la UBA y del radicalismo porteño, se convirtió en uno de los principales voceros del rechazo universitario al ajuste nacional. En sus declaraciones, advirtió que detrás de la discusión presupuestaria existe “una mirada ideológica” que busca debilitar el rol del Estado en educación y salud pública.
Mientras tanto, el conflicto continúa escalando y amenaza con profundizar nuevas protestas universitarias en todo el país. Las autoridades académicas reclaman una actualización urgente del presupuesto y alertan sobre el deterioro de hospitales, laboratorios y actividades de investigación. Desde el Gobierno, por ahora, mantienen el discurso de control del gasto y auditorías. En ese escenario, la pelea entre la UBA y la Casa Rosada aparece cada vez más lejos de una solución.
Fuente: Infonews



