Precios imposibles, temor a las redadas del ICE y hoteles vacíos: la primera cara de un Mundial 2026 expulsivo para los hinchas

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El precio de las entradas está muy por encima del promedio habitual, al igual que los valores de los tickets de transporte. El precio sube, la FIFA y la brecha entre hinchas crece de manera desigual.

El Mundial 2026 está cada vez más cerca, pero la manija por el torneo todavía no empezó. La actualidad del fútbol argentino, la definición de la Champions League y la poca expectativa que genera que la Copa del Mundo se lleve adelante, principalmente, en un país tan poco futbolero como Estados Unidos son obstáculos para el crecimiento de la fiebre mundialista. A esta situación también hay que agregarle que, más allá de las ganas que uno tenga de seguir el evento, cada detalle que se conoce del torneo aleja cada vez más a los hinchas argentinos y, por otro lado, a los del mundo.  El valor del transporte, de las entradas y de los hoteles expulsa.

Si bien el 11 de junio cuando empiece el partido entre México y Sudáfrica, la pelotita será ungida en santa y pasará a ser lo único que importa, lo cierto es que nada de eso hará olvidar las miles de dificultades antipopulares y problemas organizativos que se vieron en la previa y que repercutieron en el normal desarrollo de su previa. Aunque, muchos de esos problemas, pasan desapercibidos. En la previa del Mundial de Qatar 2022 los medios del mundo contaban -con razón- los múltiples problemas en los derechos humanos de los trabajadores que levantaban estadios. En este caso, por ejemplo, se sabe muy poco de las luchas de los trabajadores de la construcción de estadios que, por ejemplo, amenazan con ir a una huelga  si el ICE trabaja en el mundial.

La organización Unite Here Local 11 presentó una denuncia en la que denuncia a las principales marcas que trabajan para la FIFA (Legends Hospitality, Kroenke Sports y a la propia FIFA) de crear una “Entorno de trabajo inseguro luego de no restringir la presencia de funcionarios del ICE”. Es que la presencia de la policía que persigue inmigrantes en los estadios se volvió un tema central , ya que desde la administración de Donald Trump anticipan que esta agencia “va a tener un papel clave”. Incluso, se mantiene la amenaza de su actuación. 

A esta situación insólita dentro del fútbol mundial, se le suma una nueva advertencia que tiene que llamar la atención. El Mundial que más caro le va a salir a los argentinos en la historia y que será el más difícil de ver para los argentinos por TV ahora también va a tener otra complicación, ya que Aministia Internacional publicó una carta en la cual advierte a los ciudadanos del mundo que están organizando un viaje para el Mundial. Allí sostienen que hay un “creciente deterioro de la situación de los derechos humanos en Estados Unidos y ante la ausencia de medidas siginificativas y gratinas concretas por parte de la FIFA”, se generó una advertencia desde Aministia. Por otro lado, apuntaron a que todos los visitantes al Mundial se les podría negar la entrada al país de forma arbitraria o, incluso, ser detenidos en condiciones inhumanas. 

A la amenaza creciente del ICE, por otro lado, se le sumó el capitalismo desesperado apadrinado y promulgado por la FIFA. Los precios exorbitantes para ir a la cancha, los valores explosivos de medios de transportes y, por otro lado, los temores por las situaciones que pueden sufrir los hinchas en Estados Unidos, principalmente, hacen que la Copa del Mundo ya empiece a tener baches. Con respecto a la cancha, por ejemplo, las entradas para ver a Argentina contra Jordania y Argelia tienen un precio promedio de 800 dólares. Mientras que, para la final, el valor ya se acerca a los 10 mil dólares. En este punto, fue el propi Gianni Infantino quien defendió el valor de los precios de las entradas.  “Aunque algunos digan que los precios de las entradas que tenemos son altos, los tickets acaban en el mercado de reventa a precios más altos. Más del doble de nuestro precio”, dijo. 

A esta situación, hay que agregarle el precio de los tranportes. Por ejemplo, el Metro en Miami que suele costar 24 dólares, durante el mundial el precio se elevará a 76 y 151 dólares, aproximadamente. La misma situación ocurrió para los que quieran ir a la cancha en Nueva York. NJ Transit confirmó que el boleto de ida y vuelta desde Manhattan será casi 12 veces más de la tarifa habitual para los partidos del Mundial 2026, es decir por encima de los 150 dólares. El Mundial dejó de ser popular y se convirtió en un entretenimiento para ricos. 

Así es como, ahora, según confirma la Revista Forbes aproximadamente entre el 85 y el 90% de los hoteleros de Kansas City -donde va a jugar Argentina- indican que las reservas están por debajo de las de un mes de junio o julio ‘tipico. También Boston, Filadelfia, San Francisco y Seattle dicen lo mismo en casi un 80%. Es decir,  ese éxito por una afluencia masiva, hasta el momento, se ve tenue. Si bien México y Canadá también serán sede (y el clima, principalmente, en el país latino parece ser diferente), lo más fuerte pasará en Estados Unidos. Hasta el momento, a esta Copa del Mundo la empezó a sobrevolar el fantasma del frustrado Mundial de 1994, quizás, el más antifutbolero y expulsivo de la historia.  Ahora lo irónico es que un torneo con 48 equipos que se arroga la característica de ser el más inclusivo de la historia, finalmente sea el más expulsivo para sus hinchas y sus fanáticos. 

Fuente: El Destape

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