El decano de FAMAF y candidato a rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Pedro Pérez, lanzó una fuerte advertencia sobre el desfinanciamiento universitario impulsado por el Gobierno nacional. En diálogo con Informativo Cordobés, aseguró que “se quiere convencer a la sociedad de que la universidad no sirve” y llamó a defender la educación pública “cueste lo que cueste”.
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La crisis presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales volvió a quedar en el centro de la escena tras las contundentes declaraciones de Pedro Pérez en el programa Informativo Cordobés, emitido por Multimedio Mordisquito. El actual decano de FAMAF y candidato a rector de la UNC cuestionó con dureza las políticas del Gobierno nacional y denunció un “vaciamiento sistemático” de la educación superior pública.
Durante la entrevista, Pérez aseguró que el Ejecutivo mantiene “pisado” el presupuesto universitario aprobado por ley mientras negocia con sectores “dialoguistas” una nueva ley de financiamiento educativo que reduzca los recursos destinados a las universidades. Según sostuvo, la situación ya impacta directamente en el funcionamiento cotidiano de las casas de estudio, afectando becas, hospitales universitarios, investigación científica y salarios docentes.
“El gobierno quiere convencer a la sociedad de que la universidad no sirve”, afirmó el dirigente universitario, quien advirtió que muchas autoridades académicas “han abandonado el debate público” mientras sectores políticos negocian con Nación. Para Pérez, la defensa de la universidad pública “trasciende cualquier cálculo político” y exige que toda la comunidad universitaria salga a la calle a dialogar con la sociedad.
Uno de los puntos más duros de la entrevista estuvo relacionado con la situación económica de docentes y estudiantes. Pérez reveló que existen profesores universitarios con salarios que rondan los 250 mil pesos y que muchos deben recurrir a trabajos extra, como manejar Uber, para llegar a fin de mes. Incluso contó el caso de una investigadora del CONICET que debió pagar “un helado con tarjeta de crédito” para poder compartir una salida con su hijo.
También apuntó contra la desigual distribución de recursos dentro del sistema universitario. Como ejemplo, comparó las becas nacionales y las otorgadas por la UNC con las que entrega FAMAF, señalando que mientras algunas ayudas apenas alcanzan los 45 mil pesos, otras facultades logran sostener becas superiores a los 120 mil. “Si queremos formar profesionales de excelencia, no podemos hacerlo con docentes y estudiantes en condiciones de pobreza”, sentenció.
Pérez cuestionó además el retiro del Estado en áreas estratégicas como salud mental, ciencia e investigación, y afirmó que “sí hay plata”, pero que el problema es hacia dónde se dirige. “Es mentira que no hay plata cuando se pagan intereses de deuda tremendos o se eximen impuestos a los sectores más ricos”, disparó, en una de las frases más fuertes de toda la entrevista.
En otro tramo, defendió la movilización universitaria y recordó que las únicas veces que el Gobierno retrocedió parcialmente en materia presupuestaria fue cuando “la sociedad salió masivamente a la calle” para defender la educación pública. En ese sentido, confirmó la convocatoria a una nueva Marcha Federal Universitaria impulsada por rectores, docentes, no docentes y estudiantes.
El candidato a rector cerró con una definición política y emocional sobre el rol de la universidad en la Argentina. Recordó que proviene de una familia trabajadora con seis hijos y sostuvo que hoy sería imposible para muchos hogares sostener económicamente estudios universitarios. “Peleo para que no se le cancele el futuro a las nuevas generaciones”, afirmó.
Lejos de una discusión exclusivamente presupuestaria, las palabras de Pedro Pérez reflejan una batalla mucho más profunda: el debate sobre qué modelo de país se quiere construir. Porque detrás de cada ajuste universitario no solo se recortan números… también se pone en juego el acceso al conocimiento, la movilidad social y el futuro de millones de jóvenes argentinos.



