Es la primera vez desde que comenzó el conflicto que el canciller iraní viaja a China, y se espera aborden temas de la agenda bilateral, así como el acontecer regional e internacionales
El canciller de Irán, Abás Araqchí, y su homólogo chino, Wang Yi, realizaron este miércoles una reunión de alto nivel en Beijing , centrada en las relaciones bilaterales y los acontecimientos regionales, justo una semana antes de la prevista visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a China.
El encuentro, anunciado por la agencia china Xinhua, ocurre en un contexto de frágil alto el fuego vigente desde principios de abril entre Teherán y Washington.
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Es la primera vez desde que comenzó el conflicto que el canciller iraní viaja a China, y abordaron temas de la agenda bilateral, así como el acontecer regional e internacionales. La agenda diplomática cobra especial relevancia tras las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien afirmó que ha “terminado” la ofensiva contra Irán iniciada el 28 de febrero, dando paso a una fase “defensiva” para facilitar la navegación en el estrecho de Ormuz.
Ataques ilegítimos
Tras la reunión celebrada este miércoles, el ministro de Exteriores de China, Wang Yi, tachó de «ilegítima» la guerra de EE.UU. e Israel contra la República Islámica y abogó por un alto el fuego total, durante una reunión con su homólogo iraní, Abbas Araghchi.
«Establecer un alto el fuego total es necesario e inevitable», dijo el canciller chino durante la cumbre celebrada en suelo asiático.
En este contexto, destacó que, actualmente, Oriente Medio «atraviesa un punto de inflexión decisivo«, por lo que subrayó la importancia de «las reuniones directas entre ambas partes».
El presidente Trump anunció, horas antes de que se diera a conocer el encuentro entre ambos cancilleres, una pausa en la «Operación Libertad» alegando haber tenido «tremendo éxito militar» contra Irán y cumpliendo a la vez con una solicitud de Pakistán y otras naciones. El mandatario comentó también en su publicación en su red social Truth Social, que otra de las razones para esa pausa es «el hecho de que se han logrado grandes avances hacia un acuerdo completo y definitivo con los representantes de Irán».
El embajador chino ante la ONU, Fu Cong, advirtió recientemente que si el estrecho sigue cerrado para la llegada de Trump, prevista a partir del 14 de mayo, la cuestión estará “inevitablemente en el centro de las conversaciones”. Fu Cong subrayó que la prioridad inmediata es “evitar una nueva escalada militar y consolidar el alto el fuego”, algo que ha defendido Pekín desde el inicio del conflicto, haciendo un llamado a resolver el conflicto mediante el diálogo.
El conflicto ha encarecido directamente los costos energéticos y logísticos en el país asiático, obligando a las autoridades a intervenir para limitar alzas internas en los combustibles, ya que el 45 por ciento de sus importaciones de petróleo y gas transitan por el estrecho. En señal de respaldo a Teherán y rechazo a la presión estadounidense, Pekín anunció el pasado sábado una orden para bloquear la aplicación de sanciones impuestas por Washington contra cinco empresas chinas vinculadas al comercio de crudo iraní, argumentando que tales medidas vulneran el derecho internacional y interfieren en actividades comerciales “normales”.
La decisión de Trump de pausar su nueva estrategia para el estrecho no responde a una victoria contundente a nivel militar como ha intentado venderlo en su publicación, ya que la realidad es la firmeza de Irán en su postura, lo que ha llevado a constantes cambios en las acciones estadounidenses. Irán ha mostrado tener la capacidad para sobreponerse a cada una de las amenazas y agresiones de Trump, por lo que, aunque Estados Unidos busca que cedan ante sus presiones, la nación persa ha dejado explícitas sus condiciones sobre la mesa para que pueda cerrarse un acuerdo de paz.
Fuente: Telesur



