La Confederación General del Trabajo anunció una movilización para conmemorar el Día del Trabajador y lanzar una fuerte señal política frente al ajuste económico. Bajo la consigna de defender el empleo de calidad, la central obrera buscará reunir a gremios de distintos sectores en una jornada que promete alta participación sindical.
La convocatoria llega en un contexto marcado por despidos, suspensiones, pérdida salarial e incertidumbre en numerosas actividades productivas. Desde la conducción cegetista sostienen que la situación laboral se agravó durante los últimos meses y que crece la preocupación por el deterioro del trabajo formal.
Además del reclamo salarial, la marcha pondrá foco en la necesidad de preservar convenios colectivos, frenar la precarización laboral y rechazar reformas que, según denuncian, buscan debilitar derechos históricos de los trabajadores.
Dentro de la CGT conviven distintos matices sobre la estrategia frente al Gobierno, pero en esta oportunidad prevaleció la idea de mostrar unidad y presencia en la calle. También se espera la participación de movimientos sociales, jubilados y organizaciones políticas cercanas al movimiento obrero.
Dirigentes sindicales afirman que la movilización no será un hecho aislado, sino parte de un proceso de resistencia más amplio frente a medidas económicas que consideran regresivas. No descartan nuevas acciones si continúa la pérdida de puestos laborales.
El acto del Día del Trabajador podría convertirse así en una nueva demostración de fuerza del sindicalismo argentino en medio de una etapa de fuerte tensión económica y social.



