El Gobierno nacional definió un nuevo esquema de incrementos tarifarios para el servicio de agua potable y cloacas que presta AySA, en el marco del proceso de actualización de precios de los servicios públicos. Según trascendió, los ajustes se aplicarán de manera escalonada durante los próximos meses y alcanzarán tanto a usuarios residenciales como comerciales.
La medida forma parte del plan oficial para reducir subsidios estatales y trasladar mayores costos a los consumidores. Desde el Ejecutivo sostienen que el objetivo es “normalizar” el sistema tarifario luego de años de retraso, aunque en distintos sectores advierten que el aumento se suma a una cadena de subas en luz, gas, transporte y alimentos.
Especialistas en economía doméstica alertan que el peso de los servicios públicos sobre el ingreso familiar viene creciendo de forma sostenida. En ese contexto, el nuevo cuadro tarifario de AySA podría generar mayores dificultades para sectores medios y trabajadores registrados, especialmente en zonas urbanas donde el costo de vida ya viene mostrando fuertes incrementos.
También se encendieron alarmas en pequeñas empresas, comercios y consorcios, que deberán absorber mayores gastos operativos. Muchos administradores ya anticipan que el impacto terminará trasladándose a expensas o precios finales.
Mientras tanto, asociaciones de consumidores reclamaron mayor transparencia en la fórmula de actualización y pidieron mecanismos de segmentación más claros para evitar que hogares vulnerables queden alcanzados por subas imposibles de afrontar.



