La vicegobernadora de Córdoba denunció el incumplimiento de transferencias y puso en el centro del conflicto a la Caja de Jubilaciones.
La vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto, volvió a encender la disputa con el gobierno nacional y fue contundente: “No estamos pidiendo plata extra, estamos reclamando lo que corresponde por ley”. Sus declaraciones reactivaron el conflicto por los fondos destinados a la Caja de Jubilaciones y dejaron en evidencia una tensión creciente entre provincia y Nación.
El planteo no es nuevo, pero sí cada vez más fuerte. Según sostuvo Prunotto, desde el inicio de la actual gestión nacional, Córdoba no recibió los recursos que le corresponden, lo que impacta directamente en el sistema previsional provincial. “Desde el día 1: cero pesos para Córdoba”, disparó.
En ese marco, el reclamo apunta a un incumplimiento en las transferencias que la Nación debe realizar para sostener el funcionamiento de la Caja de Jubilaciones de Córdoba, un eje central en la estructura financiera de la provincia.
La vicegobernadora fue más allá y puso el foco en una situación que considera injusta: “Los cordobeses aportan, pero no vuelve lo que corresponde”. La frase sintetiza el malestar político y económico que atraviesa la discusión.
El conflicto se da en un contexto de fuerte ajuste fiscal impulsado por el gobierno de Javier Milei, lo que profundiza las tensiones con distintas provincias que reclaman recursos y mayor previsibilidad financiera.
En Córdoba, la situación genera preocupación no solo en el plano político, sino también en el social, ya que el sostenimiento del sistema previsional impacta directamente en jubilados y trabajadores activos.
Las declaraciones de Prunotto se dieron en el programa Informativo Cordobés, que se emite los miércoles a las 17 horas por Mordisquito TV, donde la funcionaria dejó en claro que el reclamo continuará y no descartan nuevas acciones políticas.
Mientras tanto, el conflicto Nación–Provincia vuelve a ocupar el centro de la escena y suma un nuevo capítulo en una relación cada vez más tirante.
El mensaje desde Córdoba es claro: no se trata de pedir más, sino de exigir lo que corresponde. En un escenario de ajuste y disputas por recursos, la pulseada recién empieza… y promete escalar.



