El Fogón Soberano (E9/20 – 2da Pte.). Del brahmanismo hindú hasta Davos: una historia del control nutricional y la debilitación deliberada de los pueblos. Una serie de 20 Ensayos sobre nutrición y alimentación como el primer recurso estratégico de los pueblos. Compartimos la segunda parte del ensayo “La Ingeniería Legislativa para 100 Millones de Cabezas”.
Por Elio Guida (*)
El trabajo en su evolución más avanzada, puede consultarse y seguirse en el portal del autor: Ecología y Alimentos (**). Asimismo, al pie de la presente puede acceder a las partes anteriores publicadas por Chasqui Federal.
SECCIÓN 4: FASE 3 — CONSOLIDACIÓN Y SOBERANÍA (2034-2038)
Objetivo de la Fase 3: blindar lo construido para que no lo destruya el próximo gobierno, la próxima crisis, ni el próximo acuerdo con el FMI. Pasar de 85 a 100 millones de cabezas.
Llevar el consumo per cápita a 80 kilos. Y crear una arquitectura de control que no dependa de la voluntad de un ministro, de la honestidad de un funcionario ni de la buena fe de una corporación ganadera.
Porque si algo demuestra la historia argentina es que todo logro que depende de una sola persona o de un solo poder se destruye en el siguiente ciclo electoral. Perón llevó el consumo a 90 kilos per cápita. Videla lo demolió. No porque fuera técnicamente difícil mantenerlo, sino porque no había arquitectura institucional que resistiera el cambio de gobierno. Lo que un decreto construye, otro decreto lo derrumba.
La Fase 3 no construye políticas. Construye instituciones que sobrevivan a las políticas.
Primer instrumento. Ley de Soberanía Alimentaria Ganadera, año ocho.
Rango constitucional mediante reforma del Artículo 41 de la Constitución Nacional: el derecho a la alimentación proteica adecuada como derecho explícito, no interpretado. Hoy el artículo 41 habla de “ambiente sano” y “desarrollo sustentable” pero no menciona la palabra “alimento”. Un país que protege constitucionalmente el derecho a un ambiente sano pero no el derecho a comer carne tiene las prioridades invertidas.
Obligación del Estado: garantizar un mínimo de 70 kilos de carne per cápita por año.
Prohibición expresa: no se puede exportar carne cuando el consumo interno esté por debajo de 60 kilos per cápita. Esto no es proteccionismo: es sentido común. Primero come el dueño de la casa. Después se vende el sobrante.
Cláusula de revisión quinquenal: cada cinco años, auditoría independiente que evalúa si las metas se cumplen. Si no se cumplen, se activan automáticamente los mecanismos de emergencia de la Fase 1. Sin necesidad de que un legislador presente proyecto, sin necesidad de que un ministro firme decreto. Automático. Como un termostato: si la temperatura baja del mínimo, el sistema se enciende solo.
Segundo instrumento. Certificación Nacional “Carne Argentina de Pastizal”, año ocho.
Trazabilidad consolidada: caravana RFID más inspección presencial. Certificación de origen: pastoril o mixto. No se certifica feedlot puro con marca nacional premium. Valor agregado en exportación: precio premium estimado de USD 0,80 a 1,20 por kilo sobre commodity. En un país que exporta 600,000 toneladas anuales, eso son entre USD 480 y 720 millones adicionales por año.
Auditoría de la certificación: INCA más universidades nacionales. No certificadoras internacionales privadas. No SGS, no Bureau Veritas, no consultoras europeas que cobran USD 50.000 por auditoría y responden a los mismos intereses que controlan los estándares.
La universidad pública argentina tiene escuelas de veterinaria y agronomía en cada provincia ganadera. Usémoslas.
Tercer instrumento. Programa Nacional de Ganadería Regenerativa, año nueve.
Meta: 10 millones de hectáreas bajo manejo regenerativo para 2038. Incentivo: pago por servicios ecosistémicos de USD 30 por hectárea por año. Porque el productor que regenera suelo, secuestra carbono, retiene agua y conserva biodiversidad le está prestando un servicio al país entero. Y ese servicio tiene que pagarse, no pedirse como favor.
Financiamiento: Fondo Verde Nacional. No Fondo Verde Climático internacional, no GEF, no dinero que venga con condiciones de consultoras de Washington que te dicen cuántas vacas podés tener por hectárea según un modelo climático que no distingue La Pampa de Luxemburgo.
Fondo nacional, con recaudación nacional, administrado por el INCA.
Porque si dependés de fondos internacionales para financiar tu soberanía alimentaria, no tenés soberanía. Tenés un programa que dura lo que dure la paciencia del organismo que lo financia.
Cuarto instrumento. Ley de Protección Permanente de Tierra Ganadera, año diez.
Zonificación nacional: mínimo 40 millones de hectáreas clasificadas como “uso ganadero prioritario”. Cambio de uso requiere: evaluación de impacto ambiental, aprobación del INCA, audiencia pública en el municipio afectado, y compensación equivalente al valor productivo de veinte años. Sanción por conversión ilegal: multa de diez veces el valor de la tierra más obligación de restauración a cargo del infractor.
Quinto instrumento. Inserción Internacional Soberana, año diez a doce.
Negociación bilateral, no multilateral vía OMC. Cupo de exportación máximo: 30% de la producción nacional. El 70% es mercado interno obligatorio. Certificación propia, no dependiente de estándares europeos ni norteamericanos. Porque si la UE te exige cumplir sus estándares para venderte carne, pero no exige que sus subsidios agrícolas — USD 60.000 millones por año en la PAC — cumplan estándares de competencia justa, te está pidiendo que juegues limpio mientras ella hace trampa. Posición en foros internacionales: rechazo explícito de recomendaciones FAO/OMS basadas en datos sesgados. Con la evidencia científica que desarrollamos en los Ensayos 18 y 19, Argentina tiene argumentos de sobra para decir en Ginebra: “Sus recomendaciones están financiadas por los mismos que invierten en carne sintética. No las aceptamos. Estos son nuestros datos. Esta es nuestra carne. Estos son nuestros resultados.”
LA CADENA DE CONTROL — QUIÉN VIGILA A QUIÉN
Las organizaciones ganaderas en Argentina tienen intereses cruzados. La Sociedad Rural representa latifundistas pampeanos que exportan y quieren tipo de cambio alto y cero retenciones. Confederaciones Rurales Argentinas representa medianos que quieren crédito y protección. CONINAGRO representa cooperativas que quieren frigoríficos propios y circuitos cortos. Federación Agraria representa pequeños que quieren sobrevivir. Ponerlos a todos en la misma mesa y llamarla “mesa de diálogo” es una farsa que Argentina repite cada cinco años con el mismo resultado: el más grande se come al más chico y el Estado mira para otro lado.
La cadena de control del Plan Ganadero Nacional no es una mesa. Es un sistema de contrapesos donde ningún actor tiene poder de veto y todos tienen obligación de rendir cuentas.
Nivel 1 — Ejecución: INCA. Ejecuta las políticas, administra fondos, otorga créditos, certifica. Rinde cuentas al Nivel 2.
Nivel 2 — Control institucional: Comisión Bicameral de Soberanía Alimentaria del Congreso Nacional, creada por ley, con representación proporcional de todas las fuerzas parlamentarias. Recibe los índices IPE, IEG-L e ICS. Convoca al presidente del INCA cada seis meses.
Nivel 3 — Control social: Consejo Federal de Soberanía Alimentaria. Cuerpo colegiado integrado por representantes de organizaciones de productores de menos de 500 cabezas (elegidos por voto directo, no por la cúpula de la entidad), organizaciones de consumidores, facultades de agronomía y veterinaria de universidades nacionales, comunidades de pueblos originarios en territorios ganaderos, y sindicatos de trabajadores de la carne.
Nivel 4 — Control técnico independiente: las universidades nacionales. La UBA, la UNL, la UNR, la UNNE, la UNS, el INTA. Cada universidad ganadera audita su región. Publican informes anuales con metodología estandarizada. Cualquier ciudadano puede leerlos.
Nivel 5 — Control ciudadano: los índices IPE, IEG-L e ICS son datos públicos, actualizados trimestralmente en el portal del INCA, con acceso libre, en formato descargable, sin necesidad de clave ni registro.
La ganadería argentina es lo suficientemente abundante para dar riqueza al productor, proteína al pueblo y excedente exportable al país. El problema nunca fue la escasez. El problema siempre fue la concentración. Y la concentración se rompe con instituciones que representen a todos, no con mesas donde los grandes les explican a los chicos por qué las cosas tienen que seguir como están.
ÍNDICE DE CONSOLIDACIÓN SOBERANA (ICS)
Tres variables, medición semestral: consumo per cápita real sobre meta de 70 kg mínimo; hectáreas bajo protección permanente sobre 40M meta; ratio exportación sobre producción total (máximo 30%).
ICS = (Cpc/Cm × 0,40) + (Hp/Hm × 0,30) + (1 – E/Em × 0,30)
El consumo per cápita pesa más porque es el indicador final: si el pueblo come, el plan funciona. Si el pueblo no come, da igual cuántas hectáreas protegiste y cuántos frigoríficos construiste.
ICS > 0,8: soberanía consolidada.
ICS entre 0,6 y 0,8: consolidación en progreso.
ICS < 0,6: fracaso de consolidación, activar revisión integral del plan con audiencia pública nacional.
SECCIÓN 5: TRAZABILIDAD: POR QUÉ CARAVANAS Y NO BLOCKCHAIN
Cada vez que en Argentina se discute modernización ganadera, aparece alguien con un PowerPoint que dice “blockchain”. La palabra suena a futuro, a Silicon Valley, a primer mundo. Y precisamente por eso hay que desconfiar
La trazabilidad ganadera no es un problema tecnológico. Es un problema de cobertura. De nada sirve un sistema perfecto que funciona para el 5% de los productores si el 95% restante sigue moviendo hacienda con una guía de papel y la buena voluntad del veterinario de pueblo. El mejor sistema de trazabilidad no es el más sofisticado. Es el que llega a todos.
| VARIABLE | BLOCKCHAIN | CARAVANA RFID |
| Costo/productor/año | USD 3.400 | USD 280 |
| Requiere internet | Sí, permanente | No, funciona offline |
| Capacitación | 80 horas | 8 horas |
| Cobertura posible | 5% productores | 95% productores |
| Cobertura rodeo | 12% | 95% |
| Costo nacional/año | USD 34M (10.000 prod.) | USD 53M (190.000 prod.) |
| Soberanía de datos | Servidores extranjeros | Fabricación nacional |
La diferencia no es técnica. Es política. Elegir blockchain es elegir trazabilidad de elite. Elegir caravana RFID es elegir trazabilidad soberana.
Y hay un dato que los evangelistas del blockchain nunca mencionan: la conectividad rural argentina. Solo el 35% de los establecimientos ganaderos tiene internet estable.
Implementar un sistema que depende de conectividad permanente en un país donde dos tercios del campo no tiene conectividad permanente no es modernización. Es exclusión tecnológica disfrazada de progreso.
Las plataformas blockchain para trazabilidad ganadera son desarrolladas por empresas extranjeras. Los servidores están en el exterior. Los datos de la hacienda argentina quedarían almacenados en infraestructura que Argentina no controla. Si mañana el proveedor cambia las condiciones, sube el precio o simplemente quiebra, el sistema de trazabilidad nacional colapsa.
La caravana RFID es tecnología nacional disponible. Tecnovax, Biogénesis Bagó, empresas argentinas que fabrican caravanas electrónicas en plantas argentinas con trabajadores argentinos. El lector portátil funciona sin internet, almacena datos localmente y los descarga cuando hay conexión.
¿Y el precedente internacional? Uruguay. Trazabilidad individual obligatoria desde 2006. Cien por ciento del rodeo trazado. Cero por ciento de blockchain. Caravanas electrónicas e inspección presencial. Resultado: reconocimiento internacional máximo, acceso a los mercados más exigentes del mundo, cero cuestionamientos sanitarios en dieciocho años.
No estamos en contra de la tecnología. No le tenemos miedo. La descartamos por números, no por ideología. Invertir USD 3.400 por productor en un sistema que cubre al 5% es peor negocio que invertir USD 280 en uno que cubre al 95%.
La diferencia — USD 3.120 por productor por año, multiplicada por 200.000 productores — es USD 624 millones anuales. Con esa plata financiás más de 8,000 créditos blandos “Soberanía Ganadera” cada año. Ocho mil familias rurales que dejan de migrar a las villas del conurbano. Cada año. Eso es lo que cuesta la vanidad tecnológica. Se mide en familias.
SECCIÓN 6: BLINDAJE — LA FORTALEZA DEL PLAN
Todo lo que escribimos hasta acá — las tres fases, las quince leyes, los tres índices, los frigoríficos, los créditos, la reforma tributaria — se puede destruir en una semana. No hace falta un golpe de Estado. No hace falta una crisis económica. Alcanza con un juez federal que dicte una cautelar a las once de la noche, un fiscal que abra una causa por “administración fraudulenta” basada en una denuncia anónima, y un canal de noticias que titule “megaescándalo en el plan ganadero” antes de que exista una sola prueba.
Así mueren las iniciativas populares en Argentina. No las mata la inviabilidad técnica. No las mata la falta de apoyo. Las mata el aparato judicial, mediático y corporativo que se activa cada vez que algo amenaza la concentración de riqueza. Lo hicieron con la renacionalización de YPF. Lo hicieron con la Ley de Medios. Lo hicieron con programas sociales que alimentaban a millones. Lo van a intentar con cualquier plan que pretenda sacarle poder a los cuatro frigoríficos que controlan el 60% de la faena, a los pools que concentran la tierra, y a los exportadores que prefieren vender afuera a precio dólar antes que abastecer adentro a precio peso.
No somos ingenuos. Sabemos cómo opera el poder en nuestro país. Y por eso este plan incluye algo que ningún proyecto legislativo argentino incluyó jamás: una arquitectura de defensa diseñada antes del ataque.
Cinco escudos. Uno encima del otro. Para que el que quiera voltear el plan tenga que romper cinco paredes, no una…
Primer escudo. Blindaje financiero: triple registro simultáneo.
Cada peso que mueve el INCA se registra en tiempo real en tres organismos independientes de manera simultánea. Registro uno: Sindicatura General de la Nación (control interno del Ejecutivo). Registro dos: Auditoría General de la Nación (control externo, dependiente del Congreso). Registro tres: Universidad nacional auditora de la región donde se ejecuta el gasto.
Los tres registros son independientes entre sí. No comparten plataforma, no comparten personal, no comparten jefe. Si alguien quiere fabricar una causa de corrupción, tiene que desmontar tres registros en tres instituciones que no se coordinan entre ellas. Si los tres coinciden en que el gasto fue legítimo, la acusación se cae sola.
Costo del triple registro: USD 8 millones por año. El 0.16% del presupuesto total del plan. Es el seguro más barato de la historia contra la acusación más cara que existe: “se robaron la plata”.
Segundo escudo. Blindaje documental preventivo: actas notariales de todo.
Cada licitación del plan ganadero — desde la construcción de un frigorífico de USD 16 millones hasta la compra de caravanas RFID por USD 2.50 la unidad — se documenta con acta notarial. No después del hecho. Durante el hecho. El escribano público está presente en la apertura de sobres, en la evaluación de ofertas, en la adjudicación, en la firma del contrato y en la recepción de obra.
¿Es burocrático? Sí. ¿Es necesario? Absolutamente. Porque la alternativa es lo que tenemos hoy: fondos que se otorgan sin seguimiento, obras que se licitan sin control, y tres años después una auditoría descubre que el frigorífico se construyó a medias, el contratista desapareció y la plata está en una cuenta de Panamá. La burocracia preventiva es infinitamente más barata que la corrupción correctiva.
Costo del sistema notarial: USD 3 millones por año. Diez escribanos en diez provincias documentando cada operación.
Tercer escudo. Blindaje mediático: transparencia total como defensa.
El portal de datos abiertos del INCA publica en tiempo real la totalidad de la información financiera del plan. Cada crédito otorgado con nombre del productor, localidad, monto e ítems. Cada licitación con pliegos, ofertas recibidas, evaluación y adjudicación. Cada frigorífico con presupuesto, avance de obra, contratista y fecha de habilitación. Todo descargable en formato abierto. Sin clave, sin registro, sin pedir permiso a nadie.
Costo del portal: USD 1.5 millones de desarrollo inicial, USD 500,000 de mantenimiento anual. Lo que cuesta un departamento en Puerto Madero. Con eso blindás un plan de USD 6,391 millones contra la calumnia organizada.
Cuarto escudo. Blindaje de legitimidad social: querella colectiva.
La Ley de creación del INCA otorga al Consejo Federal de Soberanía Alimentaria potestad legal para constituirse como querellante en cualquier causa judicial que se abra contra el plan, sus funcionarios o sus operaciones.
Esto cambia la dinámica judicial por completo. Hoy cuando un fiscal abre una causa contra un programa estatal, del otro lado hay un abogado del Estado que cobra sueldo fijo y tiene quince causas más encima. Con la querella colectiva, del otro lado hay un frente que incluye a la Federación Agraria, a cooperativas de productores, a la asociación de consumidores, a la Facultad de Agronomía de la UNL, y al sindicato de trabajadores de la carne. Todos con abogados propios. Todos con interés directo en que el plan siga funcionando.
Atacar al plan ya no es atacar a un funcionario solo. Es atacar a todo el entramado social que lo sostiene. Y la falsa denuncia tiene consecuencias: el Consejo Federal se querella contra el denunciante falso por calumnia y daño al interés público. Hoy denunciar falsamente a un programa estatal sale gratis. Con la querella colectiva, sale caro.
Quinto escudo. Blindaje operativo: continuidad esencial.
La Ley de Soberanía Alimentaria Ganadera incluye una cláusula que ninguna ley argentina tiene: continuidad operativa frente a medidas cautelares.
“Ninguna medida cautelar judicial podrá suspender el otorgamiento de créditos ganaderos, la operación de frigoríficos regionales, ni la distribución de alimentos proteicos a instituciones educativas, sanitarias y de asistencia social.
Las acciones judiciales contra funcionarios o decisiones específicas del plan se sustancian sin paralizar la ejecución de las políticas alimentarias.”
El precedente jurídico existe: los servicios esenciales — electricidad, gas, agua, transporte — no se suspenden por cautelar. Un juez puede procesar al gerente de una empresa de agua, pero no puede cortar el suministro al barrio mientras dura el juicio. La alimentación del pueblo es servicio esencial. Si no podés cortar el agua, no podés cortar la carne.
Si después de la investigación resulta que hubo delito, que caiga el funcionario con todo el peso de la ley. Para eso están los cinco escudos: para que se pueda castigar al corrupto sin castigar al pueblo. Para separar la responsabilidad individual del funcionario deshonesto de la continuidad del programa que alimenta a millones.
Estos cinco escudos no son paranoia. Son experiencia. Son sesenta años de ver cómo mueren las mejores iniciativas de este país a manos de los mismos de siempre. El Plan Ganadero Nacional no es solo un conjunto de leyes. Es una fortaleza.
SECCIÓN 7: CRONOGRAMA NACIONAL — AÑO POR AÑO, PESO POR PESO
No necesitamos esperar un presidente ganadero. En 2027 hay elecciones. Pero la emergencia no espera calendarios electorales. La Fase 1 se puede iniciar hoy con un legislador que presente el proyecto y un bloque que lo acompañe. Las resoluciones de SENASA y las modificaciones del Código Alimentario no requieren mayorías especiales. Los créditos del Banco Nación no requieren ley — requieren decisión de directorio. La mitad de la Fase 1 se puede ejecutar sin tocar el Congreso. Falta voluntad, no herramientas.
| Año | Período | Instrumento | Meta clave |
| 1 | 2026 | Ley Emergencia + Créditos + SENASA RFID | Fondo USD 500M, 2,500 créditos |
| 2 | 2027 | Código Aliment. + Protección Vientre | Retener 2M vientres, año electoral |
| 3 | 2028 | Cierre F1 + INCA + Reconversión soja | Stock 60M, nuevo gobierno hereda plan |
| 4 | 2029 | Frigoríficos Regionales + Pasturas | 5 frigoríficos, 500K ha pastura |
| 5 | 2030 | Reforma Tributaria: 40% → 22% | 8 frigoríficos, 1M ha reconvertidas |
| 6 | 2031 | Evaluación IEG-L medio término | Stock 70M, 12 frigoríficos, elecciones leg. |
| 7 | 2032 | Consolidación Fase 2 | 15 frigoríficos, 2M ha, stock 80M |
| 8 | 2033 | Cierre F2 + Ley Soberanía + Certificación | Stock 85M, rango constitucional, elec. pres. |
| 9 | 2034 | Ganadería Regenerativa | 3M ha regenerativas |
| 10 | 2035 | Protección Tierra + Inserción internac. | 40M ha protegidas, cupo export. 30% |
| 11 | 2036 | Evaluación ICS medio término | Stock 95M, consumo 75 kg p/c |
| 12 | 2038 | Cierre del Plan | 100M cabezas, 80 kg p/c, soberanía |
Cada año electoral — 2027, 2031, 2033 — los índices están publicados. El candidato que quiera desmontar el plan tiene que explicar ante datos públicos por qué quiere que el país vuelva a comer 48 kilos de carne. Los índices no son solo herramientas de gestión. Son herramientas de democracia.
INVERSIÓN TOTAL DESGLOSADA
Fase 1 (2026-2028) Fondo Emerg. + Créditos + Vientres + RFID + SENASA 1.361M
Fase 2 (2029-2033) INCA + Reconversión + Frigoríficos + Pasturas + Reforma 4.135M
Fase 3 (2034-2038) Ecosistémicos + Certificación + Protección + Blindaje 895M TOTAL 12 AÑOS Promedio USD 532M por año 6.391M
El RIGI otorgó USD 24.800 millones en beneficios fiscales en un solo año. Para extraer petróleo, litio y minerales. Materias primas que se van del país y no vuelven. Que no se comen. Que no alimentan a nadie. El Plan Ganadero Nacional cuesta USD 6.391 millones en doce años. Una cuarta parte de lo que el RIGI regaló en doce meses. Para producir proteína que se come, que nutre, que genera empleo en veinte provincias, que regenera suelos, que reconstruye soberanía.
Argentina gasta USD 8.000 millones por año en medicamentos derivados de desnutrición y malnutrición. Con el 6,6% de ese gasto en doce años, financiamos un plan que elimina la necesidad de esos medicamentos. Seis coma seis por ciento. Esa es la distancia entre seguir emparchando con pastillas o resolver el problema de raíz con vacas.
* * *
CIERRE — EJE IV: LAS LEYES SON HERRAMIENTAS
Este ensayo no se escribió para un cajón del Congreso. Se escribió para que un legislador — uno solo, de cualquier provincia, de cualquier partido — lo lea, entienda los números, y presente el primer proyecto. El de Emergencia Ganadera. El que cuesta menos, el que se aprueba más rápido, el que frena la hemorragia mientras se diseña el resto
No necesitamos unanimidad. No necesitamos esperar a 2027. La emergencia se puede declarar mañana. Los créditos se pueden activar en treinta días. La resolución SENASA se firma en una semana. La mitad de la Fase 1 no necesita el Congreso. Necesita decisión.
Las leyes son herramientas. Una ley sin índice de auditoría es un martillo sin cabeza: hacés el esfuerzo de golpear y no clavás nada. Una ley sin fuente de financiamiento es un plano sin materiales: sabés lo que querés construir pero no podés levantar ni la primera pared. Una ley sin blindaje es una casa sin cerradura: la construís, te vas a dormir, y a la mañana siguiente te la vaciaron.
Este plan tiene las tres cosas. Índices que miden. Fuentes que financian. Escudos que protegen.
Los 332 productores del Ensayo 8 demostraron que la ganadería funciona sin el Estado. Imaginen qué pasa cuando el Estado deja de obstaculizar y empieza a acompañar. Imaginen 50.000 productores con crédito a tasa cero, reforma tributaria que baje la carga a la mitad, quince frigoríficos regionales que rompan el oligopolio, y una ley de rango constitucional que diga: el argentino tiene derecho a comer carne y ningún gobierno puede negárselo.
No hay que imaginarlo. Hay que legislarlo.
En 2027 hay elecciones. Que cada candidato diga si apoya este plan o no. Que lo diga con los números enfrente. Que lo diga sabiendo que los índices van a estar publicados para que cualquier ciudadano verifique si cumplió o mintió. Porque en este plan no hay lugar para la promesa vacía. Hay números, hay plazos, hay métricas y hay consecuencias.
Y hay que medir cada ley, auditar cada peso, publicar cada dato, defender cada ataque, y proteger cada vaca como lo que es: no un commodity para la exportación. Un derecho del pueblo.
© Elio Guida, 2025 – Rosario, Argentina
(*) Elio Guida es oriundo de Rosario -provincia de Santa Fe-. Fabricante PyME industrial; Aseguramiento de la Calidad; Especialista en Sistemas Productivos; Escritor; Analista de Sistemas Alimentarios; Promotor de Soberanía Alimentaria e integrante del Movimiento de Liberación Nacional (MLN). Otro canal donde pueden acceder a sus trabajos: Substack (https://elioguida.substack.com/)
El presente ensayo fue publicado el 21 de febrero de 2026. Tal como menciona en el portal de origen de esta publicación, el material está “disponible para compartir citando al autor · Para uso educativo y reflexión cívica”.
(**) Nota del Editor: la presente, es la vigésimo sexta entrega de un conjunto que reproducirá el trabajo encarado por su autor, Elio Guida. Chasqui Federal replicará dos veces por semana los avances de estas publicaciones en forma cronológica y/o al tiempo que su autor lo mande.
La publicación que compartimos hoy forma parte de la veintena de ensayos que Guida va desarrollando rigurosa y taxativamente. La misma tomó estado público en 14 de diciembre de 2025 y, cada sábado, tiene un agregado. Para aquellos más ansiosos, pueden “ponerse a tiro” con el ritmo de publicaciones del autor, en su portal de origen: Ecología y Alimentos.
Por último, a modo de explicación editorial, consideramos que el aporte de este trabajo al debate y pensamiento nacional es fundamental e insoslayable si se pretende construir una Argentina para todos. Así, el interés por su divulgación, responde a los objetivos de su gestor: “Para uso educativo y reflexión cívica”.
LISTADO DE PUBLICACIONES
El Fogón Soberano. Un primer paso estratégico.
Carne y soberanía.
Carne y soberanía (continuación).
La Deconstrucción del asado I (1° Pte.).
La Deconstrucción del asado I (2° Pte.).
La Deconstrucción del asado II (1° Pte.).
La Deconstrucción del asado II (2° Pte.).
Números que no mienten (1° Pte.).
Números que no mienten (2° Pte.).
El estancamiento ganadero. Cómo revertirlo (1° pte.).
El estancamiento ganadero. Cómo revertirlo (2° pte.).
El estancamiento ganadero. Cómo revertirlo (3° pte.).
El estancamiento ganadero. Cómo revertirlo (4° pte.).
Tributación confiscatoria y políticas anti-carne.
Tributación confiscatoria y políticas anti-carne (2da.Pte.).
Tributación confiscatoria y políticas anti-carne (3ra.Pte.).
Tributación confiscatoria y políticas anti-carne (4ta.Pte.).
De 50 a 100 millones de cabezas. El Plan matemático.
De 50 a 100 millones de cabezas. El Plan matemático (2da.Pte.).
De 50 a 100 millones de cabezas. El Plan matemático (3ra.Pte.).
Ganadería Regenerativa – Tecnología conveniente.
Ganadería Regenerativa – Tecnología conveniente (2da.Pte.).
Ganadería Regenerativa – Tecnología conveniente (3ra.Pte.).
Casos provinciales de crecimiento.
La Ingeniería Legislativa para 100 Millones de Cabezas.



