En un movimiento inesperado, locales gastronómicos de Rosario decidieron romper con las apps de delivery como PedidosYa, crear su propia cámara y salir con promociones agresivas. El conflicto expone la tensión entre comercios y plataformas digitales.
Un grupo de hamburgueserías de Rosario decidió dar un paso fuerte: abandonar las plataformas de delivery tradicionales. La decisión surge tras meses de malestar por comisiones elevadas y condiciones que consideran desfavorables.
Los comerciantes denuncian que las apps como PedidosYa aplican comisiones que impactan directamente en la rentabilidad. En un contexto de caída del consumo, sostienen que el modelo se vuelve insostenible para los negocios.
Frente a este escenario, los locales decidieron organizarse y crear una cámara que represente sus intereses. El objetivo es negociar en mejores condiciones y desarrollar alternativas que les permitan mantener autonomía frente a las grandes plataformas.
Como parte de la iniciativa, lanzaron promociones de hamburguesas a $1000, buscando atraer clientes directamente sin intermediarios. La propuesta apunta a recuperar volumen de ventas y fidelizar al público.
Salir de las apps implica perder visibilidad y logística, dos factores clave en el negocio actual. Por eso, los comerciantes apuestan a fortalecer canales propios, redes sociales y venta directa para sostener la demanda.
El conflicto refleja una discusión más amplia sobre el rol de las plataformas digitales en la economía. Mientras ofrecen alcance y tecnología, también imponen condiciones que muchos pequeños negocios consideran abusivas.
La decisión no puede separarse del momento económico. La caída del consumo y el aumento de costos obligan a los comercios a buscar nuevas estrategias para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo.
La experiencia de Rosario podría replicarse en otras ciudades si resulta exitosa. Por ahora, marca un precedente en la relación entre gastronomía y plataformas, en un escenario que sigue en plena transformación.
Fuente: 50ambito



