Un hecho que sorprendió al mundo automotor ocurrió cerca de Jerusalén, cuando un vehículo eléctrico logró resistir la explosión provocada por un misil y proteger a sus ocupantes. El protagonista fue un BYD Atto 3, un SUV eléctrico del fabricante chino BYD, cuyo sistema de seguridad y diseño estructural permitió evitar una tragedia mayor.
El incidente ocurrió a comienzos de marzo, cuando un misil lanzado desde Irán impactó en una carretera cercana a la ciudad israelí. La explosión generó un cráter y una poderosa onda expansiva que alcanzó al vehículo, que circulaba por la zona en ese momento. A pesar de la violencia del estallido y de los escombros que salieron despedidos, el automóvil logró mantener su estructura principal intacta y los ocupantes sobrevivieron al impacto.
La estructura del vehículo resistió la explosión
Según reportaron medios internacionales, el SUV quedó parcialmente atrapado en el cráter generado por el misil. Sin embargo, la estructura del vehículo respondió de manera notable: los pilares de la carrocería no colapsaron y el habitáculo mantuvo el espacio necesario para proteger a los pasajeros.
El conductor sufrió heridas moderadas, mientras que el resto de los ocupantes resultó con lesiones leves o golpes menores. Los equipos de emergencia pudieron asistir rápidamente a las personas dentro del automóvil, ya que las puertas se abrieron con normalidad y los sistemas eléctricos seguían funcionando tras la explosión.
La batería Blade, clave para evitar un incendio
Uno de los aspectos más llamativos del caso fue el comportamiento de la batería del vehículo. A pesar del fuerte impacto y de las condiciones extremas generadas por la explosión, la batería del auto no presentó fuga térmica ni señales de incendio.
El modelo utiliza la llamada Blade Battery, una tecnología desarrollada por BYD basada en baterías de litio-ferrofosfato (LFP). Este sistema está diseñado para ofrecer mayor estabilidad térmica y resistencia frente a daños severos, reduciendo significativamente el riesgo de incendios en comparación con otras baterías de litio.
Las baterías Blade han sido sometidas a pruebas extremas de seguridad, como perforaciones, aplastamientos o exposición a altas temperaturas, sin que se produzcan explosiones o combustión. Esa característica fue determinante para que, incluso tras la explosión cercana, el vehículo no sufriera un incendio que hubiera puesto en riesgo la vida de sus ocupantes.
Un SUV eléctrico con altos estándares de seguridad
El BYD Atto 3 es un SUV eléctrico compacto lanzado al mercado internacional en 2022. Cuenta con una batería de aproximadamente 60 kWh y una autonomía cercana a los 420 kilómetros, además de un motor eléctrico que ofrece una potencia cercana a los 204 caballos.
En materia de seguridad, el modelo obtuvo cinco estrellas en las pruebas de choque de Euro NCAP, destacándose por su protección para ocupantes adultos y sistemas de asistencia a la conducción.
Un caso que impacta en la industria automotriz
El episodio generó repercusión en el mundo automotor y tecnológico, ya que no es habitual que un vehículo civil soporte un evento tan extremo como la explosión cercana de un misil. Para BYD, el hecho fue interpretado como una demostración real de la seguridad de sus vehículos eléctricos y de la tecnología de sus baterías.
Más allá de la espectacularidad del caso, el incidente reavivó el debate sobre la seguridad de los autos eléctricos frente a impactos severos y situaciones extremas. En este caso particular, el resultado fue claro: la combinación de una estructura reforzada y una batería diseñada para resistir condiciones críticas permitió que cinco personas salieran con vida de un episodio que pudo haber terminado en tragedia.
Fuente: Cba24n



