El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó este miércoles que Teherán no tiene intención de iniciar una confrontación general con los países de Oriente Medio, pero advirtió que responderá a cualquier agresión contra su territorio desde bases estadounidenses o de fuerzas aliadas en la región.
En una declaración durante una conversación telefónica con el primer ministro de Pakistán, Muhammad Shehbaz Sharif, Pezeshkian sostuvo que Irán ejercerá su “derecho a la autodefensa” y solo lanzará ataques contra instalaciones militares en el extranjero cuando estas sean utilizadas como plataformas desde las cuales se ataque directamente al suelo iraní.
📌 Postura oficial de Teherán
Según la agencia EFE, Pezeshkian lamentó que “los agresores aprovecharon territorios de naciones vecinas para bombardear infraestructuras, lugares públicos, hospitales y escuelas”, en referencia a la ofensiva que Estados Unidos e Israel lanzaron contra Irán a finales de febrero, que incluyó la muerte del líder supremo Alí Jameneí.
El presidente iraní enfatizó que Irán no busca atacar a países vecinos ni ampliar el conflicto, pero subrayó que si su territorio es agredido desde el exterior, Teherán actuará en consecuencia. Esta posición se enmarca en un momento de creciente tensión en el Medio Oriente, donde la participación de múltiples actores hace que cualquier declaración pública tenga implicaciones estratégicas.
🌍 Escalada militar y reacciones
Tras los ataques iniciales contra Irán, las fuerzas armadas iraníes han incrementado sus operaciones con misiles y drones dirigidos tanto contra objetivos israelíes como contra bases de Estados Unidos en países vecinos de la región. Según informes, las Fuerzas Armadas iraníes acusaron a Washington y a Tel Aviv de atacar un banco en territorio iraní, lo que, dijeron, les da “manos libres” para responder de forma contundente también en centros económicos estratégicos de Oriente Medio.
🧨 Contexto de la guerra
La ofensiva estadounidense y israelí contra Irán, que se desató a finales de febrero, marcó un punto de inflexión en la prolongada tensión entre Teherán y Occidente. La muerte del líder supremo iraní desencadenó una escalada que ha visto múltiples ataques cruzados, movilización de fuerzas y un aumento de la actividad militar en países del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, donde también se han interceptado proyectiles y drones en los últimos días.
Analistas internacionales señalan que, si bien Irán busca reducir el número de ataques directos contra países vecinos, aún mantiene el respaldo de sectores militares duros que consideran legítimo atacar cualquier base o instalación que facilite agresiones contra territorio iraní. Esto incluye la infraestructura estadounidense e israelí en la región, que Teherán considera objetivos válidos bajo su concepto de autonomía defensiva.
Fuente: RT



