Fenómeno en la Patagonia: el precio del asado se mantiene sin aumentos desde hace tres meses pese a la suba del ganado

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En un contexto económico donde la inflación continúa impactando en la mayoría de los alimentos, la Patagonia vive una situación particular en el mercado de la carne vacuna: el precio del asado permanece prácticamente congelado desde hace tres meses, a pesar de que el valor del ganado en pie comenzó a recuperarse en el mercado ganadero.

Actualmente, el kilo de asado se comercializa en carnicerías y supermercados de la región en torno a los 12.990 pesos, un valor que no registra modificaciones desde mediados de año. Este fenómeno llama la atención dentro del sector cárnico, ya que lo habitual es que las variaciones en el precio de la hacienda se trasladen rápidamente a los cortes que llegan al consumidor.

La clave: mayor oferta de carne

Especialistas señalan que el principal factor detrás de este congelamiento de precios es el aumento de la oferta de carne en la región patagónica. Esto ocurrió tras la flexibilización de la histórica barrera sanitaria del río Colorado, que permitió el ingreso de carne con hueso desde otras zonas del país hacia el sur argentino.

Durante décadas, esa barrera sanitaria limitó el ingreso de carne proveniente de regiones donde se aplica vacunación contra la fiebre aftosa, lo que reducía la oferta disponible en la Patagonia y elevaba los precios respecto de otras zonas del país. Con la modificación de la normativa, comenzó a llegar más carne desde el norte, generando mayor competencia y presionando los valores a la baja.

De hecho, informes del sector indican que el impacto fue inmediato: el precio del asado llegó a caer más de un 30% en comparación con los valores registrados a comienzos del año, cuando en algunas ciudades el kilo superaba ampliamente los 20.000 pesos.

Un fuerte cambio si se mide en dólares

Otra forma de dimensionar este fenómeno es analizar el precio del asado en moneda estadounidense. Según datos del sector, en febrero de 2025 el consumidor patagónico pagaba alrededor de 18,5 dólares por kilo, mientras que actualmente el valor ronda los 8,8 dólares, lo que representa una caída superior al 50% en pocos meses.

Este descenso responde a dos factores: el incremento de la oferta de carne en pesos y los cambios en el tipo de cambio que modificaron el valor del producto medido en dólares.

Tensión en la cadena ganadera

Sin embargo, el escenario genera preocupación entre algunos productores y entidades rurales de la Patagonia, que advierten sobre los posibles impactos económicos y sanitarios de permitir el ingreso de carne desde otras regiones. Algunos sectores sostienen que esta medida podría afectar la competitividad de los productores locales y poner en debate el estatus sanitario de la región, reconocida internacionalmente como libre de aftosa sin vacunación.

Mientras tanto, los consumidores continúan siendo los principales beneficiados por esta situación. En un país donde la carne suele aumentar por encima de la inflación, el hecho de que el asado se mantenga estable durante varios meses resulta un fenómeno poco habitual y un alivio para el bolsillo en la Patagonia.

Fuente: Más Producción

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