La demanda por una vida digna y por la igualdad de derechos superó las barreras nacionales y se expandió por el mundo.
Además de las multitudinarias manifestaciones en ciudades de todo el territorio argentino, durante la jornada hubo concentraciones en ciudades europeas como Berlín, Roma, París, Barcelona, Madrid, Londres, Lisboa y Amsterdam. También se convocaron en Santiago de Chile, Rio de Janeiro, São Paulo, Florianópolis, Montevideo, Nueva York y Ciudad de México.
Luego del violento discurso del presidente Javier Milei en el Foro Económico Mundial de Davos, y la constante amenaza contra leyes y políticas, la respuesta a los ataques recibió el apoyo de incontables organizaciones sociales, centrales obreras, y organismos de derechos humanos.
Fuente: La Nueva Mañana



