El gobierno argentino, bajo la administración de Javier Milei, ha decidido eliminar el registro de electrodependientes. Este registro permitía al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) gestionar de manera más eficiente los reclamos ante cortes de suministro eléctrico. La eliminación de este mecanismo se formalizó mediante las Resoluciones 329/2024 y 330/2024.
Cambios introducidos
Las resoluciones no solo eliminan el registro, sino que también modifican los plazos de respuesta que las distribuidoras eléctricas tienen para atender los cortes de luz. Anteriormente, estas empresas estaban obligadas a resolver los problemas en un tiempo más reducido, pero con la nueva normativa, disponen de hasta dos días hábiles para solucionar las interrupciones del servicio.
Reacciones y preocupaciones
La medida ha generado una fuerte reacción por parte de la Asociación Argentina de Electrodependientes (AAdED), que ha manifestado su preocupación por las posibles consecuencias negativas que esta decisión podría tener en la salud y bienestar de las personas electrodependientes. Este grupo depende del suministro continuo de electricidad para poder utilizar equipos médicos esenciales para su supervivencia.
La AAdED argumenta que la eliminación del registro y la extensión de los plazos de respuesta pueden aumentar el riesgo para la vida de los pacientes electrodependientes. Además, subrayan que el registro no solo facilitaba una atención más rápida y eficiente, sino que también permitía un seguimiento más cercano de las necesidades específicas de cada paciente.
Contexto y antecedentes
El registro de electrodependientes había sido implementado como una medida para garantizar que aquellos que dependen del suministro eléctrico para vivir tuvieran un acceso prioritario y una atención especial en caso de interrupciones. Esta medida era vista como un avance significativo en la protección de los derechos de las personas con condiciones médicas críticas.
Sin embargo, la administración actual argumenta que las resoluciones buscan optimizar y simplificar la regulación del servicio eléctrico, aunque esto haya llevado a la eliminación de mecanismos que, según el gobierno, complicaban la operatividad de las distribuidoras eléctricas.
Futuro incierto
El futuro de los electrodependientes en Argentina se ha vuelto incierto tras esta medida. Las organizaciones y defensores de los derechos de los pacientes están haciendo un llamado a la reflexión y al diálogo con el gobierno para buscar soluciones que no pongan en riesgo la vida de las personas que dependen del suministro eléctrico.
Fuente: Minuto Uno



