Lula promete regular las grandes plataformas digitales y desarrollar una inteligencia artificial brasileña

Lula Da Silva
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Tras ser reelecto para un cuarto mandato, el presidente de Brasil anunció que buscará avanzar con nuevas reglas para las empresas tecnológicas, impulsar una IA desarrollada en el país y exigir que los centros de datos almacenen información brasileña. La iniciativa abre un debate sobre soberanía digital, concentración tecnológica y control de las grandes plataformas.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que la regulación de las grandes plataformas digitales será una de las prioridades de su próximo mandato. Después de imponerse en el balotaje del 25 de octubre de 2026, el mandatario planteó que las empresas tecnológicas deben cumplir las leyes brasileñas y asumir responsabilidades por los contenidos que circulan en sus servicios. También manifestó su intención de impulsar el desarrollo de una inteligencia artificial propia para reducir la dependencia de tecnologías estadounidenses y chinas.

En su primer discurso tras la victoria electoral, Lula cuestionó la intervención de las plataformas digitales durante la campaña y sostuvo que el entorno virtual no puede quedar al margen de las normas que rigen la vida social. El presidente afirmó que los delitos cometidos en internet deben recibir un tratamiento equivalente al de aquellos que se producen fuera de las redes. Además, criticó que grandes compañías tecnológicas obtengan ingresos millonarios en Brasil sin aportar impuestos en una proporción que considere adecuada.

La discusión sobre la regulación no comienza con este anuncio. Brasil ya cuenta con un marco normativo para internet y, durante 2026, el Gobierno avanzó con disposiciones que amplían las obligaciones de las plataformas frente a contenidos ilegales. En mayo, Lula firmó medidas para actualizar la reglamentación del Marco Civil da Internet y establecer responsabilidades para las empresas, además de otorgar mayores atribuciones de fiscalización a la Autoridad Nacional de Protección de Datos. Las nuevas disposiciones contemplan mecanismos para denunciar delitos, retirar materiales ilícitos y preservar información relevante para investigaciones judiciales.

El debate también tiene un antecedente judicial. El Supremo Tribunal Federal modificó la interpretación del artículo 19 del Marco Civil da Internet, que regula la responsabilidad de los proveedores por los contenidos publicados por sus usuarios. A partir de ese fallo, las plataformas pueden ser responsabilizadas civilmente en determinadas circunstancias cuando no actúan frente a publicaciones ilícitas denunciadas. El Gobierno busca avanzar sobre ese marco y establecer procedimientos más claros para exigirles respuestas ante delitos, fraudes y distintas formas de violencia digital.

Otro de los ejes anunciados por Lula es el desarrollo de una inteligencia artificial brasileña. El mandatario sostuvo que el país necesita construir capacidades tecnológicas propias y evitar que su futuro digital dependa exclusivamente de herramientas creadas en otras potencias. Para eso, propuso fortalecer la enseñanza de matemática e ingeniería, promover la investigación científica y ampliar la participación de universidades e instituciones nacionales en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial.

La estrategia también contempla atraer inversiones para instalar centros de datos en territorio brasileño. Lula destacó que Brasil cuenta con una importante capacidad de generación de energía renovable, un recurso que podría favorecer la llegada de infraestructura tecnológica. Sin embargo, planteó que las empresas que se instalen deberán garantizar que parte de esos centros almacenen y procesen datos brasileños, en lugar de utilizarlos exclusivamente para las operaciones de compañías extranjeras. La propuesta apunta a fortalecer la soberanía sobre la información y la infraestructura digital.

En paralelo, el Gobierno impulsa incentivos para la instalación de centros de datos mediante el programa Redata, cuya reglamentación todavía está pendiente. En materia de inteligencia artificial, el Senado brasileño también aprobó un proyecto que establece un sistema de clasificación de aplicaciones según sus niveles de riesgo, con referencias al modelo regulatorio de la Unión Europea. Estas iniciativas forman parte de una discusión más amplia sobre cómo promover la innovación sin dejar desprotegidos los derechos de los usuarios.

Sin embargo, los anuncios de Lula enfrentan obstáculos políticos y económicos. La regulación de las grandes tecnológicas requiere acuerdos parlamentarios en un Congreso donde los sectores conservadores tienen una presencia importante y donde las iniciativas de control digital encuentran resistencias. A esto se suma la presión de las propias compañías tecnológicas y las tensiones con Estados Unidos, cuyo Gobierno cuestiona distintas propuestas de regulación sobre las empresas digitales. Por eso, el avance de las medidas dependerá de negociaciones legislativas y de la capacidad del Ejecutivo para construir consensos.

La agenda anunciada por el presidente brasileño coloca en el centro una discusión que atraviesa a numerosos países: quién controla los datos, qué responsabilidades tienen las plataformas sobre los contenidos que distribuyen y qué margen poseen los Estados para desarrollar tecnología propia. Lula busca combinar regulación, inversión pública y privada, formación profesional y desarrollo científico para fortalecer la autonomía tecnológica de Brasil. La concreción de ese programa, sin embargo, todavía deberá atravesar el debate legislativo y la implementación de las políticas anunciadas.

Fuente: El Destape

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