Alertan por los riesgos para la salud de utilizar termos Stanley falsificados

termos Stanley
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Dos informes elaborados por unidades de toxicología de hospitales públicos detectaron materiales y concentraciones de metales que no cumplen con las normas sanitarias en termos y recipientes térmicos falsificados. Los estudios identificaron niveles de cobre superiores a los permitidos y presencia de manganeso y silicio, con especial preocupación por la exposición de bebés y niños.

El uso de termos y recipientes térmicos falsificados puede representar un riesgo para la salud. Así lo advirtieron dos nuevos informes elaborados por la Unidad de Toxicología del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez y el Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas, que analizaron productos apócrifos comercializados con la marca Stanley. Los resultados identificaron materiales que no cumplen con las exigencias sanitarias para utensilios destinados al contacto con alimentos y bebidas.

Uno de los documentos, elaborado por la Unidad de Toxicología del Hospital Gutiérrez y fechado el 13 de agosto de 2026, detectó una concentración de cobre superior al límite reglamentario. El informe señaló que los productos analizados presentan potencialidad de riesgo sanitario debido a la utilización de materiales no autorizados. La preocupación radica en que estos componentes pueden entrar en contacto con las bebidas y eventualmente liberar sustancias que representen un peligro para quienes los utilizan.

Por su parte, el Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas emitió otro informe el 30 de septiembre de 2026. En ese análisis advirtió que los utensilios examinados incumplían requisitos establecidos por el Código Alimentario Argentino debido a la presencia de manganeso y silicio. El documento también describió los posibles efectos de la exposición a determinados metales y señaló que los bebés y los niños pueden presentar una mayor sensibilidad frente a cantidades excesivas de estas sustancias.

Los estudios fueron realizados en el marco de distintas causas judiciales por falsificación de productos de la marca Stanley. Las medidas que permitieron obtener los informes fueron solicitadas por Grupo Mendizábal, importador oficial de la firma en Argentina, y admitidas por los juzgados intervinientes. De esta manera, los resultados se incorporaron a las actuaciones que investigan la comercialización de termos, mates y otros recipientes térmicos que imitan productos originales.

Los nuevos documentos se suman a antecedentes técnicos de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y del Instituto Nacional de Alimentos (INAL). En enero de 2026, una investigación judicial ya había detectado productos falsificados cuyos materiales no cumplían con las disposiciones del Código Alimentario Argentino. En aquella oportunidad, un peritaje del INAL advirtió que el contacto de alimentos y bebidas con materiales no autorizados implica un riesgo potencial, porque no puede garantizarse que no liberen sustancias nocivas.

A partir de estos resultados, el importador oficial informó que solicitará que los nuevos informes sean puestos formalmente en conocimiento de la ANMAT, el INAL, el Ministerio de Salud de la Nación, ARCA y el Ministerio de Seguridad Nacional. También buscará que la documentación llegue a las autoridades sanitarias de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el objetivo de que puedan evaluar medidas de prevención, fiscalización y comunicación dirigidas a los consumidores.

La circulación de productos falsificados representa un problema que va más allá de la infracción comercial o de la utilización indebida de una marca registrada. Cuando se trata de recipientes destinados a contener bebidas calientes o frías, la composición de los materiales resulta determinante para garantizar su seguridad. Un producto que imita la apariencia de uno original no necesariamente cuenta con los controles, certificaciones ni condiciones de fabricación exigidas por la normativa alimentaria.

Frente a este escenario, resulta importante verificar la procedencia de los termos y recipientes térmicos antes de comprarlos, desconfiar de precios considerablemente inferiores a los habituales y revisar que cuenten con información identificable del fabricante o importador y el correspondiente respaldo sanitario. Los informes no permiten afirmar que todos los termos Stanley sean peligrosos, sino que advierten específicamente sobre los productos falsificados analizados. La diferencia es fundamental para evitar confusiones y brindar información adecuada a los consumidores.

Fuente: El Destape

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