El Presidente participó de la “Noche de Celebración por Israel”, organizada por la Coalición Latina por Israel, donde definió al Estado israelí como “el baluarte de nuestros valores” y ratificó el rumbo de la política exterior argentina. También cuestionó a la izquierda internacional, defendió al gobierno de Benjamin Netanyahu y vinculó el respaldo a Israel con la defensa de Occidente.
El presidente Javier Milei ratificó el alineamiento de su Gobierno con Israel y aseguró que ese posicionamiento responde a una definición política e ideológica, y no a una preferencia personal. “No defendemos a Israel por un capricho personal del Presidente de la Nación, sino porque hoy es el baluarte de nuestros valores en el mundo frente a quienes quieren destruirnos”, afirmó durante su participación en la denominada “Noche de Celebración por Israel”, realizada el lunes 2 de noviembre en la Iglesia Visión de Futuro, en la Ciudad de Buenos Aires.
El encuentro fue organizado por la Coalición Latina por Israel y reunió a representantes de distintos credos y organizaciones. Durante la ceremonia, Milei recibió el Premio Gratitud, una distinción vinculada al respaldo de su administración al Estado israelí y al pueblo judío. En su discurso, el mandatario agradeció el reconocimiento y destacó especialmente al pastor Mario Bramnick, organizador del evento. La actividad volvió a funcionar como escenario para que el Presidente expusiera los fundamentos políticos, religiosos y culturales que utiliza para explicar el rumbo internacional de su Gobierno.
Milei sostuvo que desde el comienzo de su gestión la Argentina tomó una posición diferente respecto de Israel y definió ese cambio como un giro en la política exterior del país. En ese sentido, reivindicó los valores que, según su interpretación, comparten las democracias occidentales y vinculó el respaldo a Israel con la defensa de la libertad, la propiedad privada y el derecho a la vida. También afirmó que esos principios constituyen una parte central de la identidad de su administración y que no serán negociados frente a quienes, desde su perspectiva, intenten cuestionarlos.
En otro tramo de su exposición, el Presidente volvió a expresar su respaldo al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quien felicitó por el resultado obtenido en las recientes elecciones de Israel. Milei consideró necesario que el país consolide un liderazgo fuerte y representativo para afrontar los desafíos de la etapa actual. Sus declaraciones se inscriben en una relación política que el Gobierno argentino viene presentando como estratégica y que incluye gestos diplomáticos, posicionamientos internacionales y anuncios vinculados con el fortalecimiento de los vínculos bilaterales.
El mandatario también vinculó su defensa de Israel con los atentados terroristas ocurridos en la Argentina. Recordó los ataques contra la Embajada de Israel, en 1992, y la AMIA, en 1994, que dejaron un total de 114 víctimas fatales. Al referirse a esos hechos, sostuvo que la Justicia reconoce su carácter de crímenes de lesa humanidad y señaló la responsabilidad de Irán y Hezbollah. Además, contrastó la política de su administración con la de gobiernos anteriores y cuestionó el memorándum de entendimiento firmado con Irán durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner.
Una parte importante del discurso estuvo dedicada a cuestionar a la denominada “izquierda internacional”, a la que Milei acusó de favorecer, mediante sus posiciones políticas e ideológicas, a quienes buscan debilitar a las democracias liberales. Según planteó, determinados sectores internacionales cuestionan las acciones de Israel y reclaman sanciones, embargos y restricciones, mientras no mantienen la misma actitud frente a organizaciones como Hamas. El Presidente sostuvo que esa postura representa una inversión de los valores y acusó a sus críticos de responsabilizar a Israel y Estados Unidos por no ceder ante las acciones de grupos terroristas.
En ese marco, Milei defendió el derecho de Israel a actuar frente a las amenazas contra su seguridad y cuestionó las críticas internacionales por las consecuencias de sus operaciones militares. Su exposición presentó el conflicto de Medio Oriente como parte de una disputa más amplia entre Occidente y quienes, de acuerdo con su interpretación, buscan destruir sus fundamentos políticos y culturales. Se trató de una definición política del Gobierno argentino sobre un escenario internacional atravesado por controversias diplomáticas, cuestionamientos a las acciones militares y debates sobre las consecuencias humanitarias del conflicto.
Por último, el Presidente aprovechó la ceremonia para referirse a la próxima visita del papa León XIV a la Argentina y sostuvo que el acontecimiento permitirá reforzar el compromiso con los valores judeocristianos. Milei cerró su discurso convocando a defender la herencia cultural de Occidente y afirmó: “Quienes se meten con Israel se meten con todo Occidente”. La intervención dejó expuesta, una vez más, la centralidad que el vínculo con Israel y la identificación con Occidente ocupan en la política exterior de su administración.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas



