Gobernadores y Nación acercaron posiciones en Rosario con el RIGI como eje de la agenda

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La Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones reunió a nueve gobernadores, funcionarios nacionales, representantes de 43 grandes proyectos y cerca de 1.800 pymes y proveedores. Karina Milei, Luis Caputo y Diego Santilli encabezaron la delegación nacional, en una jornada que combinó anuncios económicos, gestos políticos y diferencias sobre la agenda electoral.

El Gobierno nacional y un grupo de gobernadores de distintas fuerzas políticas protagonizaron este jueves una nueva instancia de acercamiento en Rosario, durante la Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El encuentro se desarrolló en la Estación Fluvial de la ciudad santafesina y tuvo como principal objetivo vincular a grandes empresas con proveedores nacionales, especialmente de los sectores minero, energético, industrial y de infraestructura. La jornada también dejó señales de coordinación política entre la Casa Rosada y mandatarios provinciales que mantienen canales de diálogo con la administración de Javier Milei.

La actividad contó con la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, ofició de anfitrión. También participaron los mandatarios Martín Llaryora, de Córdoba; Alfredo Cornejo, de Mendoza; Alberto Weretilneck, de Río Negro; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Marcelo Orrego, de San Juan; Carlos Sadir, de Jujuy; Raúl Jalil, de Catamarca; y Rogelio Frigerio, de Entre Ríos. Tucumán estuvo representada por su ministro de Economía, Daniel Abad.

Según los datos difundidos por los organizadores, la ronda reunió a representantes de 43 grandes proyectos de minería, energía e infraestructura y a alrededor de 1.800 pequeñas y medianas empresas y proveedores de distintas provincias. Se organizaron 86 mesas de negocios y se programaron más de 2.400 reuniones comerciales, destinadas a facilitar acuerdos entre las grandes compañías y las firmas nacionales que pueden abastecerlas. La convocatoria buscó ampliar la participación de empresas argentinas en las cadenas de valor de las inversiones alcanzadas por el RIGI.

Durante la apertura, Karina Milei agradeció el acompañamiento de los gobernadores y destacó el respaldo político que recibió el régimen de incentivos. La funcionaria sostuvo que la minería será uno de los sectores con mayor dinamismo y planteó que el objetivo es construir un esquema en el que las grandes empresas, las pymes y los proveedores locales puedan beneficiarse de las inversiones. Su intervención estuvo acompañada por un mensaje de reconocimiento a los mandatarios provinciales presentes, en una jornada que también funcionó como escenario de acercamiento entre la Nación y las provincias.

Por su parte, Luis Caputo defendió el rumbo económico del Gobierno y sostuvo que el país necesita mantener las condiciones que, según su visión, permitirán concretar inversiones de gran escala. El ministro afirmó que el RIGI podría movilizar inversiones por alrededor de 210.000 millones de dólares en proyectos mineros, hidrocarburíferos y de otros sectores estratégicos. También vinculó esos desembolsos con la posibilidad de fortalecer el ingreso de divisas y reducir las restricciones externas de la economía. Se trata de proyecciones oficiales sobre el potencial de los proyectos, cuya concreción dependerá de su desarrollo y ejecución.

La elección de Rosario como sede también tuvo un componente productivo. Santa Fe cuenta con una importante estructura industrial y metalmecánica, además de infraestructura portuaria y logística que puede abastecer a sectores como la minería y la actividad hidrocarburífera. Pullaro destacó el perfil productivo de su provincia y de la Región Centro, y planteó la necesidad de fortalecer la inversión y la articulación entre el sector público y el privado. En ese marco, los gobernadores de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos buscan posicionar a sus empresas como proveedoras de insumos, servicios y tecnología para los grandes proyectos de inversión.

La sintonía exhibida en Rosario también se relaciona con otros movimientos recientes entre la Casa Rosada y las administraciones provinciales. Entre ellos se encuentra la implementación del régimen de zona cálida, que contempla bonificaciones sobre el consumo eléctrico para usuarios residenciales de 15 provincias durante distintos períodos del año. Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, San Luis y San Juan quedaron incluidas junto con las jurisdicciones del Norte Grande. Estas medidas forman parte de una agenda de negociaciones que combina reclamos provinciales, acuerdos sectoriales y búsqueda de respaldo político para iniciativas del Gobierno nacional.

Sin embargo, la jornada no estuvo exenta de diferencias. La discusión sobre una eventual suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) apareció entre los temas políticos que atraviesan la relación entre Nación y provincias. Alfredo Cornejo expresó reparos sobre la eliminación o suspensión del mecanismo, mientras que Alberto Weretilneck y Marcelo Orrego se manifestaron a favor de que no se realicen las primarias en el próximo proceso electoral. Las posiciones reflejan que, aunque existen coincidencias en materia de inversiones y diálogo institucional, no hay una postura uniforme entre los mandatarios respecto de la reforma electoral.

En el caso de Córdoba, Martín Llaryora aprovechó la convocatoria para poner el foco en la situación de las pequeñas y medianas empresas y en la necesidad de que la política económica contemple también su impacto social. El gobernador sostuvo que un programa económico necesita un plan social que lo acompañe, en un contexto en el que la actividad productiva y el empleo siguen siendo parte de las principales preocupaciones provinciales. La cumbre de Rosario dejó así una doble señal: por un lado, el intento del Gobierno de consolidar el RIGI como herramienta para atraer inversiones y articular con el empresariado nacional; por otro, la búsqueda de acuerdos políticos con gobernadores que mantienen diferencias con Milei, pero que también negocian intereses económicos y legislativos con la Casa Rosada.

Fuente: Ámbito Financiero

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