Brasil, bonito y más accesible: qué playas eligen los argentinos y cuánto cuesta vacacionar en el verano 2027

Playa de Brasil
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La depreciación del real volvió a despertar el interés de los argentinos por las playas brasileñas de cara a enero y febrero. Florianópolis, Bombinhas, Camboriú y Río de Janeiro siguen entre los destinos tradicionales, mientras que Bahía y Pernambuco ganan protagonismo. Hay paquetes turísticos con vuelo y alojamiento desde menos de US$1.000, aunque el costo final depende de los impuestos, los servicios incluidos y los gastos diarios.

Brasil vuelve a instalarse entre las principales alternativas de los argentinos que ya empiezan a organizar sus vacaciones de verano. La reciente caída del real mejora el poder de compra de quienes viajan desde la Argentina y pagan comidas, transporte y actividades en moneda brasileña. El movimiento cambiario llega en un momento clave: con enero cada vez más cerca, muchas familias comparan destinos, buscan promociones y evalúan si pueden disfrutar de unos días de playa sin comprometer una parte excesiva de sus ingresos. Sin embargo, aunque el cambio puede favorecer algunos consumos, conviene mirar el presupuesto completo antes de decidir. Los pasajes, el alojamiento, los impuestos y los gastos durante la estadía pueden modificar considerablemente el costo final.

El sur de Brasil conserva su lugar entre los destinos preferidos por los turistas argentinos. Florianópolis, Bombinhas y Balneário Camboriú ofrecen distintas alternativas de alojamiento, playas y actividades, con opciones para quienes buscan descansar en familia y para quienes prefieren combinar el mar con una mayor oferta gastronómica y nocturna. Santa Catarina también tiene una ventaja para quienes deciden viajar en auto: permite organizar el recorrido con cierta flexibilidad y elegir entre diferentes localidades durante la estadía. De todos modos, esa modalidad requiere calcular combustible, peajes, estacionamiento y posibles noches de alojamiento durante el trayecto. El viaje por carretera no siempre resulta más económico que el avión, especialmente cuando se trata de grupos pequeños o cuando los costos de traslado aumentan.

Río de Janeiro sigue siendo otro de los grandes atractivos del verano brasileño. Sus playas más conocidas, como Copacabana e Ipanema, combinan mar, gastronomía, actividades culturales y una amplia oferta turística. Para quienes desean alejarse de las zonas más concurridas, la Región de los Lagos ofrece destinos como Búzios, Arraial do Cabo y Cabo Frío, con paisajes costeros y propuestas para distintos presupuestos. Estas localidades también permiten combinar jornadas de playa con excursiones y recorridos por centros urbanos. La elección entre una ciudad grande y un balneario más pequeño dependerá del tipo de vacaciones buscadas, de la disponibilidad de alojamiento y de cuánto se quiera gastar en transporte y actividades adicionales.

El nordeste brasileño también gana terreno entre los viajeros que buscan aguas cálidas y paisajes diferentes. Salvador de Bahía reúne playas, patrimonio histórico, música y gastronomía, mientras que Recife funciona como puerta de entrada a destinos como Porto de Galinhas, conocido por sus piscinas naturales. Maceió y Maragogi aparecen entre las alternativas para quienes priorizan el mar y los paseos costeros. Aunque estos lugares pueden resultar atractivos por sus características naturales y culturales, la distancia respecto de la Argentina influye en el precio del viaje. Por eso, al comparar opciones, es importante revisar no solamente el costo del alojamiento, sino también la duración y el precio de los vuelos, los traslados internos y las excursiones que se quieran realizar durante las vacaciones.

Las ofertas para enero de 2027 muestran que existen paquetes con vuelo, alojamiento y desayuno por valores cercanos o inferiores a los US$1.000, aunque las condiciones varían según el destino y la fecha de salida. Entre las opciones informadas por Ámbito figura un paquete de siete noches a Cabo Frío desde US$1.090 por persona, más US$212 en impuestos, con vuelo directo, alojamiento con desayuno y traslados. Para Búzios, una alternativa de siete noches en la Posada Afrika parte de US$1.110 por persona, más US$173 en impuestos. También se difundieron promociones para destinos como Río de Janeiro y Salvador de Bahía. Estos importes son referencias publicadas por agencias y pueden cambiar de acuerdo con la disponibilidad, el tipo de habitación, la tarifa aérea y las condiciones de contratación.

La ventaja cambiaria se nota especialmente en los gastos cotidianos que se pagan directamente en reales. Según la cotización de referencia publicada por Ámbito el 27 de octubre, un real equivalía a aproximadamente $287,76. Con ese valor, una comida de 45 reales representaba unos $12.949, mientras que una comida por kilo de 25 reales equivalía a cerca de $7.194. Una caipiriña de 15 reales costaba alrededor de $4.316 y el alquiler de una silla y una sombrilla por entre 20 y 40 reales podía representar entre $5.755 y $11.510. Se trata de estimaciones orientativas: los precios cambian según la ciudad, la playa, el comercio y la temporada, y la cotización utilizada puede variar. Aun así, estos cálculos ayudan a dimensionar cuánto dinero puede requerirse para las comidas y los servicios de playa durante la estadía.

Para organizar unas vacaciones sin sobresaltos, conviene comparar los paquetes por el costo total y no solamente por el precio anunciado. Una promoción puede parecer más barata, pero quedar por encima de otra cuando se agregan impuestos, equipaje, traslados, desayuno o asistencia al viajero. También es recomendable establecer un presupuesto diario para comidas, transporte local, actividades y compras, además de reservar un margen para gastos imprevistos. Quienes viajen en auto deberían sumar combustible, peajes y alojamiento en ruta; quienes vuelen tendrían que revisar las condiciones del equipaje y los horarios de los traslados. La caída del real puede favorecer los consumos en destino, pero no reduce necesariamente en la misma proporción el precio de los pasajes y los hoteles, que suelen estar vinculados a tarifas en dólares y a la demanda de la temporada alta.

El interés por Brasil vuelve a crecer a medida que se acerca el verano, impulsado tanto por la tradición turística del país vecino como por las oportunidades que algunos viajeros encuentran en el mercado cambiario. Entre enero y agosto de 2026, Brasil recibió a más de 2,2 millones de visitantes argentinos, según las cifras citadas por Ámbito. Los destinos clásicos del sur continúan concentrando buena parte de las preferencias, mientras que las playas del nordeste amplían las opciones para quienes buscan paisajes y experiencias diferentes. Para las vacaciones de 2027, la clave será comparar con anticipación, revisar las condiciones de cada oferta y calcular el presupuesto completo. Brasil puede resultar más conveniente para ciertos gastos cotidianos, pero el verdadero ahorro dependerá de la combinación entre transporte, alojamiento, alimentación y actividades elegidas por cada viajero.

Fuente: Ámbito Financiero.

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