Kicillof llega a Jujuy para ampliar su armado nacional, en medio de la interna del peronismo

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El gobernador bonaerense viajará el viernes 30 de octubre a Jujuy, donde combinará actividades institucionales con encuentros políticos en Palpalá. La visita forma parte de su estrategia para ampliar la presencia federal del Movimiento Derecho al Futuro rumbo a 2027, pero también lo ubica en medio de la disputa por la conducción del peronismo jujeño, que permanece intervenido judicialmente.

Axel Kicillof continuará su recorrida por el país con una visita a Jujuy prevista para el viernes 30 de octubre. El gobernador de Buenos Aires busca ampliar su construcción política más allá de su provincia y fortalecer el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio con el que proyecta una alternativa nacional frente al gobierno de Javier Milei. La agenda combinará reuniones institucionales y acuerdos con autoridades provinciales, además de actividades políticas en Palpalá. La visita se produce en un momento de reconfiguración del peronismo, con diferencias internas sobre su conducción, sus alianzas y la estrategia electoral para 2027.

En el plano institucional, Kicillof tiene previsto reunirse con el gobernador radical Carlos Sadir y avanzar en la firma de convenios vinculados con las áreas de Deportes y Trabajo. La actividad busca sostener una agenda de cooperación entre ambas administraciones, más allá de sus diferencias partidarias. Sin embargo, el componente político de la visita también tendrá un lugar central: el mandatario bonaerense participará de un almuerzo y un acto en Palpalá, donde está prevista la firma de un acuerdo con el municipio que conduce Rubén Eduardo Rivarola. La elección de esa localidad no pasa inadvertida dentro del peronismo provincial, ya que el sector de Rivarola mantiene una disputa por el liderazgo partidario con otros espacios internos.

El vínculo entre Kicillof y el sector de Rivarola se consolidó a partir de una reunión realizada a fines de agosto en La Plata. En aquella oportunidad, una delegación integrada por intendentes, legisladores, concejales y dirigentes sindicales jujeños fue recibida por el gobernador bonaerense. El encuentro permitió acordar una agenda de trabajo y abrió el camino para la visita al norte argentino. Rubén Rivarola, diputado provincial, jefe del bloque justicialista en la Legislatura y expresidente del PJ jujeño, fue uno de los principales impulsores de ese acercamiento. Su hijo, Rubén Eduardo Rivarola, está al frente del municipio de Palpalá, que será uno de los escenarios principales de la recorrida.

La llegada del gobernador bonaerense se produce en medio de una prolongada crisis del Partido Justicialista de Jujuy. La fuerza permanece intervenida desde 2023 y el proceso para normalizar sus autoridades quedó frenado por impugnaciones que llegaron a la Justicia Electoral. La disputa enfrenta al sector vinculado con Rubén Rivarola y al espacio de la senadora nacional Carolina Moisés, que mantiene una relación política cercana con el gobernador salteño Gustavo Sáenz. A comienzos de octubre, la intervención judicial fue prorrogada por otros 60 días, mientras continúa pendiente una resolución sobre las impugnaciones presentadas. Este escenario convierte la visita de Kicillof en una señal política que puede ser interpretada de distintas maneras dentro de un partido que todavía no resolvió su conducción.

La recepción al gobernador bonaerense también genera reparos entre dirigentes peronistas jujeños. Según consignó Ámbito, algunos referentes con presencia territorial decidieron no sumarse a la convocatoria porque consideran que un alineamiento anticipado con Kicillof podría limitar su capacidad de diálogo con otros sectores que participan de la reorganización nacional del peronismo. Las objeciones también apuntan a la imagen pública de Rivarola y a su relación con el gobierno provincial radical. Sus críticos cuestionan sus posiciones políticas y los vínculos empresariales de su entorno con servicios públicos. Esas acusaciones forman parte de la disputa interna y no deben confundirse con conclusiones judiciales. La controversia muestra que la ampliación nacional del MDF deberá desenvolverse en territorios donde las alianzas locales tienen sus propios conflictos y equilibrios.

La agenda federal de Kicillof no se limita a Jujuy. El gobernador viene recorriendo distintas provincias y proyecta nuevas visitas a Entre Ríos, Santa Fe y Chubut, con el objetivo de establecer vínculos con dirigentes políticos, sindicatos, sectores productivos, universidades e intendentes. En esos viajes combina reuniones de gestión con actividades destinadas a consolidar el MDF como una estructura con presencia en diferentes regiones del país. El armado pretende sumar apoyos por fuera de la provincia de Buenos Aires y ampliar su interlocución con sectores que buscan una alternativa al oficialismo nacional. Aunque la estrategia se desarrolla con la mirada puesta en las elecciones de 2027, la definición de candidaturas y la forma de resolver las diferencias dentro del peronismo siguen abiertas.

En Salta, la visita a Jujuy también genera expectativas. Una delegación de dirigentes políticos y sindicales salteños prevé trasladarse para reunirse con Kicillof y gestionar una futura actividad en esa provincia. Entre los referentes que impulsan el acercamiento se encuentra Tupac Pugioni, mientras que el exsenador Sergio “Oso” Leavy ya manifestó su respaldo al armado nacional del gobernador bonaerense. El escenario salteño es diferente al jujeño: el PJ no está intervenido y el gobernador Gustavo Sáenz mantiene una relación pragmática con la Casa Rosada. Para los sectores peronistas que buscan diferenciarse del oficialismo provincial, un encuentro con Kicillof puede funcionar como una señal de construcción política propia. La posible extensión de la gira al distrito salteño forma parte de una estrategia más amplia de articulación regional.

La visita a Jujuy será, en definitiva, una nueva prueba para la construcción federal de Kicillof. La combinación de convenios institucionales, reuniones con dirigentes y actos políticos le permitirá ampliar contactos en una provincia gobernada por la UCR, pero también lo expondrá a las tensiones de un peronismo local que todavía no resolvió su normalización. El desafío del MDF consiste en consolidar una estructura nacional sin quedar condicionado por las disputas de cada distrito. A medida que se acerca 2027, la recorrida del gobernador bonaerense suma volumen territorial y abre nuevos espacios de diálogo, mientras continúa pendiente una definición sobre el liderazgo y la estrategia común del peronismo frente al Gobierno nacional.

Fuente: Ámbito Financiero

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